Los bolsillos, al ritmo de las frutas y las verduras

Crónica – Nota – Tema del Día – Pag. 2

Francisco Nutti

A seis meses del comienzo de la pandemia del coronavirus y cierta preferencia de la sociedad por los comercios de cercanía, las verdulerías continúan con buenos niveles de ventas, aunque esperan con ansias la mejor época.
Algunos precios de frutas y verduras casi no mostraron variación en lo que va del año, mientras que otros subieron, como los huevos durante el mes de abril, pero ya volvieron a bajar; asimismo, los clásicos como el tomate, la cebolla y la naranja marcaron incrementos arriba del 45% desde enero (ver infografía), según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
En diálogo con “Crónica”, Leonel Mariani, dueño de una verdulería del barrio porteño de Caballito, señaló: “Hubo variaciones de algunos precios, pero no de todo en general.
El valor de los huevos, que había subido muchísimo, ahora cayó, mientras que el tomate, los zapallitos y la cebolla sufrieron un fuerte incremento.
Si a esta última en marzo la pagábamos $450 por cajón, ahora no baja de $800”, explicó.
“En abril/mayo abonamos el maple de huevos blancos a $242 de costo y actualmente ronda los $195.
A su vez, al tomate lo pagamos a $2.000 el cajón, después $1.600, lo llegamos a comprar a $800 y hoy está a $1.600 otra vez. Varía el clima y la estación”, sostuvo el comerciante, cuyo negocio se ubica en la calle Nicasio Oroño 1441, quien aclaró que “la venta está mejor que el año pasado, pero en agosto no notamos un mayor consumo como al comienzo de la cuarentena, cuando los clientes compraban grandes provisiones para quedarse en casa”.
A su vez, “hoy el maple de huevos lo vendemos a $270; el kilo de tomate redondo a $105 (aunque en algunos barrios lo ponen a $140), de cebolla a $75, de batata a $55 y de naranja a $60. Después tenemos promociones según lo que entre y la estación.
Si en el Mercado Central hay variedad de algún producto y baja el precio del cajón, podemos armar bolsones con grandes ofertas”, detalló Mariani. Para Héctor Polino, referente y fundador de Consumidores Libres (CL), “se producen aumentos injustificados en algunos rubros en un contexto donde están congeladas las tarifas de los servicios públicos, las tarifas de los peajes tanto en rutas nacionales como provinciales, en un momento en que está vigente el programa de Precios Cuidados y Precios Máximos, y donde los salarios de los trabajadores, lejos de aumentar, en muchísimos casos, han disminuido”.
De acuerdo con la medición quincenal que realiza CL en supermercados de la ciudad de Buenos Aires, “el tomate perita pasó de $90 a $120 el kilo. El zapallo, tanto tramo verde como el zucchini, pasó de $80 a $120. La acelga, de $120 a $180. No han habido fuertes lluvias, no han habido inundaciones, no existen razones que justifiquen estos fenomenales aumentos de precio”, expresó el experto y reafirmó que “es por razones especulativas porque no sólo aumentan el precio de las frutas y verduras”.
“También aumentan los precios de los productos de almacén. Los precios de la carne vacuna, del pescado.
Entonces en general, aumenta todo”, criticó. Según el titular de la asociación, “por supuesto que esto conlleva a un menor consumo. Va a haber una merma, sin dudas”. En ese sentido, continuó: “Con motivo de la pandemia la gente trata de recorrer el menor camino posible para evitar contagios. Entonces va al comercio más próximo a su domicilio.
Los barriales son adonde más visita el consumidor, porque hoy por la cuarentena no va de un lugar a otro buscando el mejor precio, sino que evita desplazarse lo menos posible, yendo al comercio más próximo a su domicilio”.
Por último, aseguró: “Espero que el panorama mejore, pero, si no se toman medidas por parte del gobierno haciendo cumplir las leyes que están vigentes, lamentablemente los aumentos van a continuar.
Para eso hay que aplicar la ley que se denomina Observatorio de Precios y habría que reglamentar rápidamente la Ley de Góndolas que aprobó el Congreso nacional este año, pero que no está funcionando porque no está el decreto reglamentario”.
Cabe destacar que la Ley de Góndolas facilita la competencia, porque permite que las pequeñas y medianas empresas, las empresas campesinas, indígenas, cooperativas y demás tengan un espacio en las góndolas de los supermercados para poder vender sus productos.
Según la última lista de precios difundida por el Mercado Central, la cotización razonable del kilo de tomate redondo sugerido es de $137. El de la berenjena, $128; el de la cebolla, $63; el kilo de manzanas, $113. El del huevo blanco por docena, $102 y la acelga y la espinaca por paquete, $20.

EN GENERAL, LOS CONSUMIDORES PREGUNTAN EL PRECIO ANTES DE COMPRAR EN LA VERDULERÍA, PORQUE PUEDE HABER IMPORTANTES ALZAS DE UNA SEMANA A OTRA.

Para abajo.
El limón y el zapallo anco son los únicos productos que bajaron entre enero y julio según el Indec. El primero marcó una baja del 31% y el segundo del 18%. De acuerdo con el ente estadístico nacional, la banana prácticamente no tuvo variación. Estaba $92 a comienzos de año y en julio, $91.

Alimentos el rubro que incluye frutas, verduras y bebidas alcohólicas subió 18,7 respecto a diciembre de 2019, a nivel nacional, según el IPC del Indec. Por encima de la inflación general que fue de 15,8%.

“La venta está mejor que el año pasado, pero en agosto notamos una leve baja en comparación con un mayor consumo al comienzo de la cuarentena, cuando los clientes compraban grandes provisiones para quedarse en casa” LEONEL MARIANI VERDULERO DE CABALLITO, CABA

“Se producen aumentos injustifi cados en algunos rubros en un contexto donde están congeladas las tarifas de los servicios públicos, las tarifas de los peajes, tanto en rutas nacionales como provinciales, entre otros costos de producción” HÉCTOR POLINO TITULAR DE CONSUMIDORES LIBRES

TOMATE, NARANJA, CEBOLLA. Los tres productos que registraron subas más altas de enero a julio, por arriba del 45%, según el Indec a nivel nacional. No se quedaron atrás los huevos blancos, que se incrementaron 29%. La papa y la batata tuvieron alzas similares, del 16%. Los precios varían según la zona, en la ciudad de Buenos Aires suelen encontrarse los más caros, aunque también hay diferencias de acuerdo con el barrio consultado.