Tarjetas de crédito: se debe más de lo previsto

Crónica – Nota – Economía – Pag. 2

El período de emergencia en el que los bancos estuvieron obligados a refinanciar el pago de las tarjetas de crédito con tres meses de gracia terminó, y ahora los montos acumulados complican seriamente las posibilidades de familias que siguen con sus ingresos en baja. Para colmo, la tasa de interés que se había anunciado era del 43%, pero recién ahora se supo que ese porcentaje no incluía el IVA. Agregando ese impuesto, el costo del financiamiento trepa al menos al 60% para la mayoría de las entidades. Según explicaron en el Centro de Economía Regional y Experimental (CERX) se registran casos en que por una deuda de $40.000 refinanciada se debe pagar $4.500 de cuota y $2.800 de interés, incluyendo IVA sobre intereses. Otro caso de una deuda de $82.000 generó una cuota de $9.100 e intereses por $5.800, lo que deja un total de $14.900 en el resumen. Cabe destacar que, por la pandemia, muchas familias apelaron a los plásticos para la mayoría de sus consumos, debido a la falta de ingresos. De ahí que se fueran acumulando deudas cada vez mayores, que ahora se deben empezar a pagar en cuotas altas.
Situación muy delicada “Mucha gente siguió sin poder facturar y no pueden pagar esto ni mucho menos. La situación es muy delicada, porque con esto se va a generar un corte del crédito más pequeño, para el consumo cotidiano.
Hay que tener en cuenta que cerca del 80% de las compras en hipermercados se hicieron con tarjeta.
Estamos hablando de comprar comida, no electrodomésticos”, le dijo a “Crónica” Sandra González, presidenta de Adecua, una de las organizaciones de defensa al consumidor.
Si bien la tasa anunciada fue de 43%, el costo financiero total (CFT), cuando se agregan gastos administrativos, ronda entre 60% y 70% dependiendo el banco. El BCRA en su comunicación inicial dijo que se pagaban $147 por cada $1.000. Y eso no sucedió. Si fuera así, sobre una cuota de $10.000 se pagaría solo $1.470. Para la gente lo que les vino fue una sorpresa, porque los agarra en medio de una cuarentena que continúa con ingresos sin recuperar , explicó por su parte Victoria Giarrizzo, directora del CERX.
Hay que sumar IVA Desde el Banco Central se indicó que “el plan de cuotas permitió un alivio en una contexto de caída de ingresos generalizada por la cuarentena sanitaria. El gobierno decidió trabajar para garantizar los ingresos vía el Ingreso Familiar de Emergencia, los créditos a tasa cero y los ATP, entre otras políticas. Así, se cambió la política inicial de financiar el gasto por garantizar los ingresos”.
“A partir de agosto comenzó a vencer la primera cuota del plan de financiamiento, después de tres meses de gracia. Se debe calcular el interés de los tres meses de gracia (mes a mes) y dividirlo en nueve cuotas, para luego adicionarlo a cada una de las nueve cuotas en las que debe ser cancelado el saldo refinanciado automáticamente. Partiendo de un saldo de deuda inicial de $1.000, queda como resultado nueve cuotas de $143,43 cada una.
Al valor de la cuota se le debe sumar el IVA. Los clientes tienen la oportunidad de cancelar en cualquier momento el saldo de la deuda y se les aplicará el interés hasta el momento de la cancelación”, se agregó.
Con miles de reclamos, los propios bancos buscan formas para que los clientes puedan afrontar esos compromisos, pero son nuevas deudas: o extender las cuotas (con mayores intereses) o sacar un préstamo personal, con otro formato.
La financiación se aplicó en forma automática y sin necesidad de solicitarla. Aquellos que no pagaron la totalidad del resumen de abril recibieron el plan de refinanciación y transitaron tres meses sin pagos. Ahora, en agosto, deben comenzar a pagar. Con un agregado: la cuota se integra en forma total al pago mínimo.
“Que las cuotas se sumen al mínimo aumenta la presión sobre la deuda. Muchas familias podían cubrir una parte de lo que deben de tarjeta, y no llegar a cubrir el mínimo va a significar que se genere automáticamente deuda, por ejemplo, con los servicios, que muchos los tienen en débito automático”, agregó González. La especialista advirtió sobre la bola de nieve que puede generar esa nueva deuda: “Esos tres meses que se refinanciaron a un 43% ahora van a pasar a ser parte de lo que se le debe al banco, que obviamente cobra una tasa aún mayor: de entre el 60 y el 70% más los impuestos y comisiones. Mucha gente puede quedar sin posibilidad de sostener las tarjetas de crédito, con lo cual, sin forma de financiar los pagos mensuales básicos”.