La cuarentena sigue casi sin cambios y buscan desalentar los encuentros sociales

Clarín – Nota – Tema del Día – Pag. 4

Ignacio Ortelli

Las medidas restrictivas seguirán hasta el 16 de agosto. El Presidente llamó a los jóvenes a no juntarse en reuniones para evitar los contagios. En la Ciudad abrirán más comercios.
Alberto Fernández arrancó la jornada del viernes con la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra; una de sus funcionarias de mayor confianza. El Presidente quería discutir la letra chica del DNU que firmará en las próximas horas para prolongar la cuarentena hasta el 16 de agosto y que, en un contexto en el que se mantendrán las actividades “como hasta ahora”, tendrá como novedad la restricción no sólo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sino de las reuniones sociales en todo el país. Con ese único agregado, que apunta a reforzar el pedido de mayor responsabilidad de la ciudadanía y el reconocimiento de que el comportamiento social cada vez se torna más difícil de controlar; el jefe de Estado confirmó que “hasta el 16 de agosto vamos a mantener las cosas como están hoy”. Es decir, una cuarentena con actividades abiertas según fase 3 en las zonas más afectadas. Sobrevoló en la Quinta de Olivos la preocupación por el incremento de casos y el aviso de que de profundizarse esta tendencia y que de no haber una reacción de la gente ante las recomendaciones podría haber medidas más extremas en el corto plazo. “En los últimos días se nota que el virus está circulando más y que hay una mayor cantidad de contagios. Esto genera internaciones y, lamentablemente, más fallecimientos”, explicó el mandatario, en un mensaje en conjunto con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Esta vez, a diferencia de lo que había ocurrido hace dos semanas, no se permitieron preguntas y tampoco se habilitó el ingreso de los periodistas al quincho de la residencia. El anuncio, según aseguraron fuentes oficiales, fue en vivo. El Presidente alertó que “en Argentina estamos transitando una circulación creciente” y remarcó que si bien “en el AMBA ocurre casi el 90 por ciento” de los casos, “el problema ha empezado a irradiar a otros lugares: el sur de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba”. En ese dato, que refrendó nuevamente con filminas; se apoyó para desalentar los traslados interjurisdiccionales. “Cuando vienen (de otras provincias) en búsqueda de insumos, de productos, de bienes, y se llevan lo que querían comprar, se llevan el virus con ellos”, advirtió. Antes del anuncio, Fernández había mantenido una reunión con un selecto grupo de funcionarios con los que moldeó el mensaje: el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro; los secretarios Julio Vitobello (Presidencia), Juan Pablo Biondi (Comunicación) y Carla Vizzotti (Acceso a la Salud); y el antropólogo Alejandro Grimson, asesor e ideólogo todoterreno del Presidente. Larreta se anticipó y, acompañado por su vice Diego Santilli; llegó antes que Kicillof, que estuvo secundado por su secretario privado y la ministra de Comunicación, Jésica Rey. El gobernador se mostró especialmente molesto por la falta de apoyo de Juntos por el Cambio para sacar la ley de Financiamiento en la Legislatura bonaerense, aunque apartó a Larreta de esa jugada opositora. De todos modos, no se privó de dejar una advertencia sutil, pero concreta, en materia sanitaria: “El virus irradia. No se pueden hacer cosas distintas de un lado y del otro de la General Paz. Por eso le agradezco a Horacio que a pesar de las diferencias que nos separan en lo ideológico y en lo partidario, nos hemos podido dedicar a cuidar a la gente. No traten de politizar la pandemia”, lanzó, en un mensaje dirigido a quienes dan cuenta de la tensión entre ambos. Larreta, en modo zen, había planteado que no todo depende de su decisión política: “No hay posibilidad de que el control del Estado, que por supuesto lo vamos a hacer, reemplace a la responsabilidad individual”. Al cabo, el jefe de Gobierno porteño había aceptado unirse a la estrategia de no avanzar con más flexibilizaciones, lo que en el caso de la Ciudad implica no poner en marcha la etapa 2 de la cuarentena. Eso, en los hechos, tendrá una excepción: este sábado el alcalde tiene previsto anunciar que, finalmente, el lunes podrán abrir los negocios de cercanía en avenidas de alta circulación, incluidos de indumentaria y calzado; como había previsto el cronograma que había presentado el 17 de julio; y también pondrá fecha a la reactivación de industrias, que forman parte de la etapa número 2.