Extienden la cuarentena con un duro llamado de atención a la sociedad

La Nación – Nota – Tema del Día – Pag. 6

Maia Jastreblansky

Sin cambios, el Presidente prorrogó el aislamiento hasta el 16 de agosto y pidió enérgicamente no hacer reuniones sociales, uno de los principales focos de contagio; fijará penas a quienes incumplan y reconoció que aumentó la circulación del virus
Con un insistente pedido de responsabilidad social y un llamado de atención por el menor acatamiento a las medidas, Alberto Fernández anunció ayer que la cuarentena por el coronavirus se sostendrá con el esquema actual hasta el 16 de agosto.
En el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) no habrá ni nuevas aperturas ni retrocesos.
A ese acuerdo llegó el Presidente con Axel KicillofyHoracio Rodríguez Larreta cuando en la previa se habían condensado dos ánimos distintos en la Ciudad y en la Provincia. Es que, mientras que el gobierno porteño pretendía avanzar con su plan de aperturas, en La Plata había mayor alarma y reticencia por la curva de contagios. Todos cedieron un poco y se convino sostener el statu quo.
Según dijo una alta fuente del gobierno porteño a LA NACIÓN, pasado mañana habilitarían el último capítulo de la fase 1 del plan de aperturas que planificó la Ciudad. De acuerdo con ese cronograma, dentro de la primera etapa (desfasada de los anuncios nacionales) figuraba la apertura de comercios en avenidas de alta circulación, con excepción de las zonas de Once, Avellaneda, Retiro y Constitución.
La fase 2 quedará en suspenso hasta nuevo aviso. Terminarán de confirmar todo hoy.
Fernández hizo un enérgico llamado al cuidado de la salud y cuestionó a aquellos que mantienen reuniones sociales por fuera de lo permitido.
“Nos relajamos y nos exponemos al peor riesgo”, dijo, y acotó: “Los estoy convocando a cuidar nuestras vidas.
Los estoy convocando a hacerlo por cuenta propia”.
En definitiva, quedó en claro que ayer la morfología de la cuarentena depende mucho más de la conducta social que de las medidas que se fijen por Boletín Oficial. De todas formas, el Presidente lanzó una advertencia: “En el nuevo DNU estarán prohibidos los encuentros sociales. Y quienes lo incumplan puede incurrir en irresponsabilidad penal”.
Los tres, en tanto, hicieron especial énfasis en el riesgo que conllevan las reuniones sociales o familiares.
Fernández se dirigió a los jóvenes: “Es una zoncera reunirnos en fiestas clandestinas”.
El Presidente volvió a exhibir una serie de filminas para mostrar la situación epidemiológica. A diferencia de otras oportunidades, donde ponderó a la Argentina frente a otros países de la región, esta vez se concentró en mostrar el efecto que tuvo la liberación de actividades en el AMBA y en el resto del país. “Miren lo que pasó en Córdoba o Mendoza cuando hubo cuarentena y miren lo que pasó cuando se liberó”, dijo al advertir sobre los focos de contagio.
El Presidente, en tanto, dedicó un párrafo aparte a la ciudad de Buenos Aires. Destacó que la ciudad encabeza la tasa de incidencia (con 1904 contagios cada 100.000 habitantes) y también la tasa de mortalidad (391 cada millón de habitantes). “Yo soy porteño. Hice un cálculo en mi ciudad, y no es un dato menor: hay alrededor de 5 contagios por cada manzana”, dijo. A su turno, Rodríguez Larreta relativizó los datos, aunque evitó confrontar.
Dijo que la ciudad “es de lejos el lugar de mayor densidad del país” y que “cuanto más testeo en la estadística aparecen más casos”. Señaló que hay “un nivel alto en cantidad de casos pero estabilizado” en un promedio de 1100 casos diarios.
Eljefe de gobierno porteño explicó la puesta en pausa del cronograma de apertura de la ciudad. “Hace dos semanas comenté que poníamos en marcha un plan de apertura de la ciudad. Hoy tenemos comercios con protocolos, retomaron la actividad las peluquerías, los abogados, los psicólogos. Para consolidar esta primera etapa todo depende de la responsabilidad de todos nosotros”, señaló.
“Lo mejor que podemos hacer es trabajar en conjunto como venimos haciendo y como seguiremos haciendo”, dijo Larreta para ahuyentar fantasmas por las diferencias de criterio que se evidenciaron en los últimos días.
A su turno, Kicillof pidió “despolitizar la pandemia”. “El AMBA es una sola región sanitaria. No hay forma de que nos dividan o que nos hagan pelear”, dijo. Si bien volvió a mostrar que en la ciudad hay una mayor tasa de incidencia de los contagios, también matizó: “La enfermedad se enseñorea en los lugares donde hay más densidad, pasó en todas las grandes metrópolis”.
“Los argentinos no tenemos que esperar a ver cadáveres en las calles.
No es meter miedo, es informar”, dijo el gobernador bonaerense, al anunciar que en el Gran Buenos Aires se seguirá con el mismo grado de apertura y que “así se resolvió con los intendentes”.
“Obviamente hay hastío y eso trae descuidos. Falta menos, no bajemos los brazos ahora, por favor, sigamos cuidándonos”, señaló Kicillof.
Al finalizar, el Presidente anunció que los tres funcionarios harán “encuentros más frecuentes”. Un refuerzo del diálogo en instancias en las que las diferencias de criterio se hacen más evidentes.