Expectativa por reactivación del rubro gastronómico

Crónica – Nota – Tema del Día – Pag. 2

Francisco Nutti

Luego de que una gran cantidad de bares y restaurantes de la ciudad de Buenos Aires fueran habilitados por el gobierno porteño a trabajar con mesas en la calle y un protocolo estricto, desde el sector aspiran a repuntar las ventas que no lograron sostener durante el aislamiento social preventivo y obligatorio a través de la modalidad de delivery o para llevar. “Crónica” accedió a un informe de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) y dialogó con representantes del rubro. De acuerdo con un informe de la AAMF sobre el sector, la posibilidad de incorporar mesas al aire libre con protocolos reportaría hasta un 30% de mejora en los niveles de ventas actuales, que muestran caídas promedios interanuales del 65%. El titular de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), Fabián Castillo, explicó en diálogo con “Crónica” que “la mayoría de los locales gastronómicos no tiene mesas en la vereda habilitadas, pero para los que sí las tienen la reapertura con sus respectivos protocolos va a servir mucho más que la modalidad de delivery, que sí estaba habilitada”. “En Fecoba ya estamos trabajando en la cadena de valor productiva con proyectos de incentivo al consumo. Esto es fundamental, porque, cuando uno mide que en algunos rubros el promedio de venta de los que han abierto llega a un 30%, lo que tenemos que hacer -ya que abrió prácticamente todo el comercio– es ver cómo llegamos a que haya incentivo en el consumo”, continuó y precisó: “Estamos entrando en la primavera y es la época que va a favorecer el centro comercial a cielo abierto, el comercio de proximidad y todos los rubros de proximidad cuando la gente más está proclive a utilizar el espacio público. El cambio de clima va a ayudar muchísimo”.
Según Castillo, el último relevamiento que hizo la Fecoba arrojó cerca de 24.000 comercios que bajaron sus persianas de forma definitiva. Sin embargo, aclaró: “Estamos viendo un recambio en actividades. Nosotros vemos que donde había una tienda de ropa ahora hay un lugar gastronómico. Muchísima cantidad de locales siguieron ese camino. A lo que más se migró fue al consumo alimenticio. Abrieron muchas fruterías, dietéticas. Hay recambio y también lo hay en las adyacencias. Mucha gente que tenía el local en una avenida se fue a buscar otro a algunas pocas cuadras. Obviamente tiene que ver con el tema de los gastos”. Difícil panorama De acuerdo con el relevamiento de AAMF sobre la actividad en comercios gastronómicos de la ciudad, como pizzerías, heladerías y cafeterías, “durante las diferentes fases de cuarentena en promedio el 75% de los consumidores eligió el delivery para realizar sus pedidos. Por su parte, la implementación de un take away ampliado (posibilidad de comer o beber en el exterior del punto de venta) permitiría incrementar entre 15% y 20% las ventas gastronómicas de acuerdo con el tipo y ubicación del local. A su vez, la posibilidad de incorporar mesas al aire libre con protocolos reportaría hasta un 30% de mejora en los niveles de ventas actuales, que muestran caídas promedios interanuales del 65%. Ante ese marco, Ezequiel Devoto, gerente general de la AAMF, consideró la decisión del reapertura en la ciudad como “imprescindible y urgente sumar las mesas exteriores y el interior de los salones con un aforo del 50%, obviamente con protocolos de higiene y distanciamiento, además de la continuidad de los planes de asistencia, para evitar que sigan cerrando negocios y se sigan perdiendo puestos de trabajo”. Del informe se desprende que, teniendo en cuenta el tícket promedio de una pizzería, que incluye una pizza de 8 porciones más una gaseosa, empanada o fainá, el comerciante debe pagar por el envío a través de una plataforma de delivery, en promedio, unos $135 pesos; por un 1 kilo de helado, $154 y por un café expreso, $36 aproximadamente. Por su parte, el consumidor también debe pagar el envío, que, dependiendo la distancia, oscila entre $70 y $140 pesos. Evitar cierres “La situación del sector gastronómico es muy disímil. Están aquellos que tienen punto de venta con posibilidad de comercialización con mesas y sillas en la calle, a la espera de reabrir, lo cual implicaría un incremento del 30% desde una caída fenomenal que han sufrido. Y después está la gastronomía asociada al sector turístico y hotelero, que aún no tiene perspectivas de mejora. Por lo cual es de mayor importancia aprobar los protocolos para la incorporación de mesas y sillas, porque lo que va permitir es evitar aún más cantidad de cierres de puntos de venta y evitar la pérdida de fuentes de empleo”, señaló a “Crónica” el analista económico y director de Focus Market, Damián Di Pace. En tanto, agregó: “El sector de Gastronomía, Turismo y Hotelería, emplea casi 600.000 puestos de trabajo. Evidentemente, el sector turístico está complicado, al igual que los hoteleros y los gastronómicos, y después hay una red de bares, cafeterías y restaurantes de forma independiente más las franquicias comerciales, que necesitan generar un protocolo que les dé oxígeno económico para producir un contexto de subsistencia”. Por otro lado, resaltó: “Hay lugares que no tienen espacio, pero al que pueda implementarlo, hay que permitirle que abra con protocolo. No va a ser el paraíso pero es algo”. Quejas del sector El secretario general del Sindicato de Gastronómicos porteño, Dante Camaño, sostuvo que “es insuficiente” la apertura de restaurantes y bares, y consideró que se trata de “un pequeño paso”, aunque aseguró que “el paso total es abrir todo y trabajar a pleno”. Asimismo, estimó que “más de 2.000 bares, restaurantes y hoteles no van a volver a abrir en la ciudad”. Clausuras Hubo clausuras por bares que incumplen las normas y los protocolos. Fue el resultado de varias denuncias en el barrio de Palermo, zona caracterizada por la densidad de bares y restaurantes y que sumó 652 contagios en los últimos siete días. Pero, como si no se entendiera la gravedad del asunto, algunos bares decidieron incumplir la norma que prohíbe la actividad en locales bailables y realizan fiestas clandestinas. Ayer, la Policía de la Ciudad clausuró un famoso bar de ese barrio luego de que los efectivos encontraron a 16 personas en una fiesta. Es la segunda vez que lo cierran por incumplir el aislamiento.