Precios máximos: el congelamiento sigue hasta el 31 de agosto

La Nación – Nota – Economía – Pag. 19
Alfredo Sainz

A pesar de las quejas de los empresarios, y con la amenaza latente de un desabastecimiento, el Gobierno decidió prorrogar por 60 días el congelamiento de la canasta de Precios Máximos sin cambios, aunque aseguró que podría haber algunas revisiones puntuales, de acuerdo con la información que las compañías acerquen sobre sus estructuras de costos.
Según contaron fuentes oficiales a la nación, puede haber una corrección puntual de algún precio. “Se irá viendo empresa por empresa de acuerdo con sus estructuras de costos”, afirmaron en el Ministerio de Desarrollo Productivo. Sin embargo, no aclararon cuál será el mecanismo en caso de que se habilite alguna suba de precios tras haber sellado un congelamiento sin cambios por dos meses en una resolución. Sin embargo, lejos está esta promesa de dejar tranquilas a las empresas alimentarias, que alegan que ya acercaron semanas atrás información a la Secretaría de Comercio Interior.
La medida rige para los 2300 productos alcanzados por la resolución 100/2020, lanzada cuando se inició la cuarentena y que retrotraía los precios al 6 de marzo. Sin embargo, en forma casi paralela se conoció otra resolución (la 120/2020) que extiende el congelamiento a todos los productos que forman parte del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios (SEPA), que implementó el gobierno de Mauricio Macri en 2016. En los hechos, esto implica que prácticamente todos los productos que se comercializan en las grandes cadenas quedaron englobados bajo el congelamiento que ahora fue extendido hasta el 31 de agosto.
La resolución que se conocerá mañana es la tercera prórroga sin cambios del congelamiento de precios. El Gobierno había puesto en funcionamiento la resolución el 20 de marzo. El 20 de abril fue la primera renovación y el 20 de mayo, la segunda, que duró hasta ayer.
La medida no sorprendió a las empresas proveedoras y los supermercados, pero a pesar de que
era descontada no dejó de causar malestar. Las empresas, agrupadas en la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), reclamaban una suba de al menos un 10% para hacer frente a los mayores costos generados por la devaluación de las últimas semanas y los nuevos protocolos de seguridad con los que están obligadas a trabajar (mayores costos de traslado, medidas sanitarias en las plantas, mayor ausentismo laboral).
Faltantes
Los supermercados, por su parte, alertan de que la prórroga del congelamiento ya se está traduciendo en un incipiente proceso de desabastecimiento y faltantes de productos en algunas categorías sensibles.
La semana pasada, una encuesta cualitativa sobre el comercio durante la emergencia sanitaria realizada por el Indec entre 40 supermercados y 13 autoservicios mayoristas estimó que casi la mitad de estos establecimientos vieron caer sus ventas en mayo.
Sin embargo, más de un 60% de los consultados -los supermercados minoristas en una proporción superior a los mayoristas- esperaban ver aumentos de precios de sus productos en un futuro cercano.
“Las cadenas estamos haciendo el mayor esfuerzo, absorbiendo los mayores costos, porque los proveedores ya nos están pasando algunos aumentos encubiertos, en forma de quita de bonificaciones y acortamiento en los plazos de pago”, explicaron en una cadena.
En otro supermercado además se quejan de que algunos fabricantes están priorizando otros canales, como los mayoristas y los autoservicios chinos, donde los controles son menores y, por lo tanto, se pueden deslizar algunos aumentos de precios. “Cada vez más proveedores nos están cuotificando las entregas y solo te mandan la misma cantidad que el año pasado”, explicaron.
Los supermercados alertan que los mayores problemas en materia de faltantes se registraron en algunas categorías de perecederos, como carne y huevos, aceites, harinas y lácteos.