La menor actividad dejará a la inflación por debajo de 2% en junio

El Cronista Comercial – Nota – Valor Agregado – Pag. 10
Agustín Szafranko

Así se desprende de la opinión de varios economistas consultados por El Cronista. Además del menor ritmo, también repercutirán las trabas impuestas a importadores para la compra de dólares
La extensión de la cuarentena, el parate de la actividad y un incipiente impacto de las trabas a los importadores para la compra de dólares, mantendrán la inflación de junio entre 1,5% y 2%, similar al nivel de abril y mayo.
Economistas consultados por El Cronista sostuvieron, además, que estotiene que ver con el parate económico ante la ampliación del confinamiento, y una baja incidencia de los segmentos afectados por las trabas a la compra de dólares en el mercado único y libre de cambios (MULC) para importadores.
Sin embargo, con la normalización de la economía y la expansión monetaria de estos meses el índice se situará entre 45% y 50% para todo el año.
Luciano Cohan, de Seido, consideró que la incidencia de las restricciones al MULC para ciertos importadores todavía no alcanzó para torcer el índice general de junio, que no estima muy diferentes a los de abril y mayo, ni siquiera en julio.
No obstante, respecto al segundo semestre, Cohan planteó que la dinámica de precios dependerá “de la capacidad del Banco Central (BCRA) de contener el precio del dólar oficial, que va a ser cada vez mas complejo a medida que avance el año”, en un contexto de fuerte expansión monetaria que podría tener su efecto una vez que termine la cuarentena si no se logra esterilizar.
Eric Panlagua, de la consultora EPyCA, coincidió en que el incremento de los agregados monetarios presionará sobre los precios, por lo que una baja absorción por parte del Central cuando la economía se normalice podría provocar un salto importante en comparación con el primer semestre.
En tanto, desde el BCRA sostuvieron que la inflación esté en línea con los datos de abril y mayo debido a que los precios regulados siguen congelados, al igual que los combustibles. “Hay una acotada volatilidad cambiaría en el marco de la flotación administrada y la expansión de la liquidez se está administrando con los instrumentos de regulación monetaria”, indicaron.
En lo que va del año, la asistencia monetaria al Tesoro por parte del BCRA superó los $ 1,05 billones y en mayo representaron el 60% de los ingresos debido al derrumbe de la recaudación. Con la continuidad del confinamiento, se espera que la emisión mantenga el ritmo y pueda acumular $ 1,2 billones más. Si se monetizan vencimientos de deuda local y de Leliq, la emisión potencial superaría los $ 2 billones, dijola economista Marina Dal Pog- getto la semana pasada en Ex- poEFI.
El Banco Central desde mayo esterilizó una buena parte del incremento de la base monetaria de los inicios de la cuarentena a través de un fuerte aumento del stock de pasivos remunerados, como Leliq y pases, que entre ambos totalizan entre ambos casi S 2,5 billones, cuando el 13 de marzo acumulaban S 1,59 billones, un incremento de 60% en 14 semanas. La base monetaria, en tanto, es de $ 2,14 billones, mientras que el 13 de marzo representaba $1,85 billones.
Además, Paniagua destacó que “una esperable mayor movilidad de gente, una recuperación del consumo y la actividad, y quizás un descongelamiento tarifario”, ampliarán las probabilidades de una aceleración inflacionaria para el segundo semestre y podrían dejar el IPC anual entre 45% y 50%, lo que implica un fuerte salto respecto al 11,1% acumulado hasta mayo.
Respecto de junio, Paniagua sostuvo que el parate de la actividad económica y la caída del ingreso y del consumo mantiene contenida a la inflación en el AMBA y otros centros urbanos, que podría mantener controlado al índice de precios en niveles similares a los de abril y mayo, entre 1,5% y 2%.
“No es esperable un salto inflacionario general para el mes que pasó, pero sí quizá veamos algunos picos en rubros específicos: un caso podría ser prendas de vestir, volviendo a liderar, dado el cambio de estación”, comentó.
Por su parte, Matías Raj- nerman, de Ecolatina, señaló que el relevamiento que la consultora realiza en el Gran Buenos Aires apunta a un incremento mensualizado de 1,6% para la primera quincena de junio, al mismo nivel que los datos de abril y mayo, mientras que estima una leve aceleración para la segunda mitad del mes.
En ese sentido, Ecolatina destaca una desaceleración en alimentos y bebidas, por debajo al 1%, debido a dos factores.
Por un lado, Rajnerman remarcó que el rubro había subido bastante más que el índice general, por lo que ahora “se están reacomodando los precios”.
No obstante, desde Ecolatina sí observan un efecto, aunque incipiente aún, entre los sectores relacionados con el esparcimiento y considerados “no esenciales”.