La deuda y las disputas por el biodiésel marcan el ritmo de la relación con EE.UU

La Nación – Nota – Política – Pag. 8
Alan Soria Guadalupe

diplomacia. El Gobierno afirma que hay un problema comercial “grave” con Washington, pero agradeció el apoyo en el FMI
Un vínculo sin sobresaltos, con diferencias acordadas y con apoyo a la renegociación de la deuda externa.
La hoja de ruta que se propuso Alberto Fernández para mantener su relación con Estados Unidos entró en una etapa de dinamismo en los últimos días, luego de que en los primeros meses de gobierno hubiera poco movimiento.
La negociación de la deuda y el conflicto bilateral por las trabas al biodiésel son por estas horas los dos principales puntos de contacto entre la Argentina y el gobierno de Donald Trump. Mientras la Casa Rosada se muestra conforme con el apoyo indirecto de Washington a la Argentina en sus conversaciones con los acreedores privados, el canciller Felipe Solá califica de “grave” el entredicho con el Departamento de Comercio norteamericano por los aranceles a la exportación de biodiésel, que representa una pérdida sustancial de divisas para nuestro país.
En el entorno de Solá ratifican que el Gobierno busca mantener una relación cordial, sin confrontaciones ni sumisión, y creen que se está en camino hacia ese tipo de vínculo “maduro”. La Cancillería niega que la relación hubiera sido distante durante los primeros meses de gestión y asegura que la velocidad de los contactos recientes fue casual. Recién el martes pasado, un día antes de que se cumplieran los primeros seis meses de la gestión de Fernández, el ministro de Relaciones Exteriores tuvo su primera conversación telefónica con el Secretario de Estado, Mike Pompeo.
La charla marcó el punto más alto del acercamiento que hubo en los días previos a cargo del embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, que mantuvo conversaciones con el secretario de Comercio, Wilbur Ross, luego de que decidiera mantener las fuertes sanciones al biodiésel argentino por considerar que está subsidiado e ingresaba a Estados Unidos con dumping. Argüello participó de la comunicación virtual entre Solá y Pompeo.
El funcionario argentino le planteó el malestar del Gobierno por haber vuelto a foja cero con las negociaciones para reabrir el comercio que hasta 2017 representaba US$1200 millones.
En una conferencia que brindó ante empresarios de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, Solá lamentó que la Argentina haya sido “sacada del mercado” al imponerle una protección del 143%.
“El Departamento de Comercio, que había dado señales de que teníamos razón por lo menos en la mitad de esa protección, sorpresivamente, contraviniendo un dictamen del año pasado, dijo que se deben mantener los aranceles”, dijo.
El conflicto hizo que la relación ganara temperatura mientras Martín Guzmán negocia la reestructuración.
En su conversación con Pompeo, Solá agradeció el “involucramiento” y la “buena voluntad” de la administración de Trump en la cuestión.
El Gobierno interpretó como un espaldarazo fuerte los apoyos del Fondo Monetario Internacional –donde Estados Unidos es socio mayoritario– en las tratativas con los bonistas. En el Palacio San Martín reconocen la “predisposición” de Washington para que haya acuerdo.
“Le agradecí el apoyo de EE.UU.
en la negociación de la deuda con el FMI y con los bonistas”, dijo el canciller en Twitter.
Más allá de la deuda, la salutación de Solá y Pompeo en las redes expuso una llamativa diferencia en torno a Venezuela, que se impuso como una suerte de disidencia respetada entre los países. Mientras el argentino escribió que durante la charla subrayó “la posición argentina de garantizar la convivencia, el diálogo y la paz en Venezuela”, Pompeo fue más directo y aseguró que se habló de cómo “tratar de restaurar la democracia en Venezuela”.
Tras el cambio de gobierno en la Argentina, el país cambió su postura frente a lo que se debe hacer para solucionar la crisis en Venezuela y se alejó de la dureza del Grupo de Lima y de EE.UU. para adoptar un rol neutro y de no intervención.
El tema más candente de la geopolítica regional aleja a Fernández y Trump, pero en el Gobierno aseguran que la diferencia no afecta las relaciones bilaterales.
Mientras la relación toma ritmo, todavía queda pendiente la confirmación de un eventual viaje oficial de Fernández a Washington para reunirse con Trump. Si bien hubo algunos contactos en esa línea a principios de año para concretarlo, la pandemia frenó las expectativas a corto plazo.

ESTA SEMANA VOLVERÁN 2000 VARADOS MÁS

La Cancillería anunció que esta semana regresarán unos 2000 argentinos que habían quedado varados en el exterior por la pandemia de coronavirus.
La cartera que conduce Felipe Solá informó junto a los ministerio de Transporte, Interior, Salud, Defensa y Seguridad que durante los próximos días arribarán vuelos provenientes de Norteamérica, África y Europa.
Según el cronograma, hoy y mañana llegarán vuelos de Madrid; el miércoles arribará uno de Roma; el jueves, desde Barcelona y Miami, y el viernes llegarán aviones provenientes de Miami, Santa Cruz de la Sierra y San Pablo.
Los vuelos se suman al que llegó el sábado desde Sudáfrica.