La crisis reforzó los vínculos de la cerealera con Pro

La Nación – Nota – Política y Economía – Pag. 9
Jaime Rosemberg

Aportó a las campañas de 2017 y 2019; un ejecutivo quedó involucrado en la causa de los cuadernos
Corría noviembre de 2010, y pocos días antes de su casamiento con Juliana Awada Mauricio Macri llegaba al aeropuerto de Reconquista, en Santa Fe. En la piel de jefe de gobierno porteño, pero ya con aspiraciones presidenciales, Macri visitabajunto a dirigentes de Pro la algodonera de la empresa Vicentin, cuyos responsables lo colmaron de elogios y lo agasajaron con un asado. “Las empresas privadas tienen que contribuir”, les dijo entonces el precandidato, con Sergio y Gustavo Nardelli como destinatarios del pedido, junto otros empresarios de la zona, como Osmar Batistuta, padre del exfutbolista y ganadero.
La anécdota, recordada por un testigo directo, refleja la antigua relación de cercanía que une a Macri y Pro con los Nardelli, dueños de la cerealera que el gobierno de Alberto Fernández quiere intervenir y que se propone expropiar con el voto del Congreso. Un vínculo que se extiende a otros dirigentes del ma- crismo. El Gobierno se apoya en esa relación para cuestionar el “festival de créditos”, según la definición del Presidente, que recibió la empresa de bancos estatales durante la gestión de Cambiemos.
En el macrismo no niegan la relación con los Nardelli, que a través de empresas como Friar aportaron a la campaña legislativa de 2017 unos $5 millones, y una cifra similar (5,5 millones) en las presidenciales de 2019. Los encargados de los aportes empresariales, afirman en el partido, eran su apoderado nacional, José Torello, y los exministros Francisco Cabrera y Guillermo Dietrich, quien -según fuentes partidarias- desde el Ministerio de Transporte generó un buen vínculo con los dueños de Vicentin.
Integrantes de la Fundación Libertad, con sede en Rosario y con vínculos con el macrismo, impulsaron a Gustavo Nardelli como candidato a gobernador de Santa Fe por Cambiemos, candidatura que finalmente ocupó el radical José Corral. “Algunos lo impulsaban, era del palo, pero no prosperó”, afirman desde la coalición opositora en referencia a Nardelli, multado a fines de marzo por violar la cuarentena y pasear en su yate, en aguas del río Paraná.
“Mauricio siempre vio con buenos ojos a la gente que emprende, que arriesga, y en Vicentin son gente de trabajo. Seguramente él estuvo de acuerdo con darles una mano”, justifican cerca del expresidente, en referencia a los créditos otorgados por el Banco Nación (unos $18.500 millones); el Banco Provincia, y otras entidades. La ayuda a Vicentin motivó en su momento discusiones de Pro de Santa Fe. El exdiputado Carlos Castellani, santafesino y miembro del directorio del Nación, debió explicarles a sus compañeros las razones de la cuantiosa financiación. Castellani se postula a presidir Pro Santa Fe, impulsado por el diputado Federico Angelini.
A modo de contraataque, cerca de Macri afirman que Pro no fue el único partido que tiene relación con los dueños de Vicentin. “El empresario busca su interés, se relaciona. Alberto Padoan (socio de los Nardelli en Vicentin) desfiló por Comodoro Py por la causa de los cuadernos. Hicieron negocios con Venezuela durante el kirch- nerismo, y son socios de (el exsenador) Roberto Urquía en Aceitera General Deheza”, afirma un exfuncionario.