Gracias a menores aumentos de precios en alimentos, la inflación en mayo fue de 1,5%

La Nación – Nota – Economía – Pag. 15
Francisco Jueguen

costo de vida. Repitió el nivel de abril, que había sido el más bajo de los últimos 30 meses; los productos de consumo masivo subieron 0,7%; recesión y congelamiento, las claves
En medio de una profunda recesión por la cuarentena, sin paritarias salariales a la vista, con tarifas de servicios y dólar anclados, Precios Máximos para algunos productos de la canasta básica y con el Indec aún limitado para medir por las restricciones sanitarias, la inflación mantuvo en mayo el nivel de abril –el más bajo del año–, pero esta vez con una significativa ralentización en el precio de los alimentos.
El índice de precios al consumidor (IPC) mostró el mes pasado un avance de 1,5%, cuando el dato esperado por los analistas privados (según la encuesta REM) estaba en torno al 1,8%. En el acumulado de los primeros cinco meses del año, el alza de los precios sumó un 11,1%.
En un año, en tanto, la variación fue de 43,4%. El denominado IPC Núcleo o los “precios libres” –que no contempla precios regulados ni estacionales– mostró una variación en el mes de 1,6%.
Quizá la noticia más significativa fue que, a diferencia de lo que pasó en abril, cuando la variación de los precios de los alimentos (3,2%) más que duplicó al nivel general, esta vez el sentido fue el contrario. El aumento en el capítulo con más incidencia en el índice de precios fue de 0,7%, casi la mitad del promedio.
Las variaciones más importantes se dieron en Prendas de vestir y calzado (+7,5%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (+2,8%) y Recreación y cultura (+2,5%). Sobre este último ítem, el Indec señaló que “la variación de esta división representa únicamente a los bienes y servicios que ofrecieron productos y/o servicios durante mayo”.
Uno de los datos que llamaron la atención fue la deflación (-0,4%) que mostró el rubro Educación.
Con relación a la suba de la indumentaria, los comercios cerrados en abril hicieron que el cambio de temporada –con nueva ropa de invierno– fuera más abrupto, con un salto de precios desde una base (marzo) más baja. Por otro lado, en el Indec contaron que la liquidación de verano de abril –que no ocurrió– suele matizar los saltos de precios de cambio de temporada.
Según el REM que releva el BCRA, la inflación acumulará en diciembre de este año un 43,3%.
Esa suba de precios estará acompañada por una caída del PBI de casi 10%.
Ayer, la nacion informó que, como consecuencia de la recesión y los congelamientos de precios oficiales, que podrían extenderse hasta fines de año, el relevamiento de la consultora Tomadato de mayo había registrado una suba promedio del 0,3% en alimentos y bebidas. La medida interanual habría mostrado un alza de 56,1%.
“Ante la continuidad de las restricciones de circulación de las personas ratificadas hasta el 26 de abril mediante el decreto 355/2020, y luego extendidas por normas posteriores hasta el 28 de junio inclusive, el Indec incorporó modalidades no presenciales de relevamiento, en línea con lo sugerido por los organismos internacionales en la materia y las oficinas de estadística de otros países”, informó el organismo en su informe. “La flexibilización parcial de las restricciones para la circulación de las personas en algunas localidades del país permitió que el relevamiento presencial de precios se incrementara en mayo con relación a abril”, indicó.
“El dato está en linea con lo que esperábamos. Sí me sorprendió mucho el freno en alimentos.
Muestra un poco la profunda recesión que hay. Ese es el punto clave.
El dólar se mueve poco y las tarifas no se ajustan. Tampoco hubo subas de salarios”, advirtió el economista Camilo Tiscornia. “Pero esto no va a ser sostenible. Si repunta la actividad económica, la inflación va a repuntar de la mano de la fuerte emisión monetaria que hubo”, agregó.
“Se repitió la cifra del mes de abril, que fue la tasa mensual más baja de los últimos 30 meses, desde el 1,4% de noviembre de 2017”, escribieron los economistas Nadin Argañaraz y Bruno Panighel, del Iaraf. “Las tasas de inflación mensuales del año 2020, más bajas que las de 2019, están contribuyendo a una baja de la inflación interanual”, agregaron.
“La inflación dio en línea con lo esperado. Quizá la novedad del mes fue que finalmente el rubro alimentos y bebidas creció por debajo del nivel general”, indicó Lorenzo Sigaut Gravina, director de Ecolatina, que, sin embargo, remarcó el avance interanual.
“El panorama para adelante es complejo. Junio daría entre 2% y 3%, con cuarentena e impacto de las restricciones cambiarias sobre los importados. El segundo semestre es una incógnita. Prevemos una aceleración de la inflación, pero la intensidad dependerá de la política económica poscuarentena, sobre lo que ocurra con los desequilibrios monetario y fiscal”, dijo.