Empieza la negociación en Latam con los sindicatos

La Nación – Nota – Economía – Pag. 24
Diego Cabot

El Ministerio de Trabajo deberá decidir si abre o no el proceso de crisis; un gremio advirtió que pedirán los aviones
Pasarán unas horas hasta que empiece la negociación entre Latam Argentina, los gremios y el Gobierno. Recién entonces se conocerá la postura de cada uno. Por ahora, todos se miden.
Ayer, al mediodía, el Ministerio de Trabajo recibió, vía electrónica, el pedido del procedimiento preventivo de crisis (PPC), un sistema que genera un ámbito distinto del concurso preventivo o la quiebra, en el que las partes negocien la forma de continuar con la empresa sin que hubiera despidos masivos.
La condición para que se autorice es la falta de trabajo o los cambios intempestivos en la actividad. En este caso será utilizado para encontrar un acuerdo para cerrar la empresa y pagar las indemnizaciones sin necesidad de la controversia.
Lo real es que ahora corren las 72 horas de traslado a los sindicatos para contestar. Se van a oponer. Será entonces la autoridad de aplicación, el Ministerio de Trabajo, la que deberá abrir o no el proceso.
En caso de que proceda la apertura se formalizará la mesa de negociación. La línea área, como lo hacen todas las que se presentan, pedirá la aplicación del temido artículo 247de la ley de contrato de trabajo. “En los casos en que el despido fuese dispuesto por causa de fuerza mayor o por falta o disminución de trabajo no imputable al empleador fehacientementejustificada, el trabajador tendrá derecho a percibir una indemnización equivalente a la mitad de la prevista en el artículo 245 de esta ley”, dice la norma.
La postura de los gremios será opuesta. Y el Gobierno, que estableció la indemnización doble, no parece capaz de receptar semejante beneficio. Se abrirá, entonces, una negociación para acordar.
Pero podría pasar que el ministerio no abra el proceso. Entonces, si la compañía mantiene su postura, pondrá a disposición la indemnización que considere, empezarán las negociaciones individuales y se terminará por judicializar una parte.
Por ahora, hay bravuconadas, pero ya es conocido en estos casos, todo sirve para negociar. El secretario general del gremio de los pilotos, Pablo Biró, ya anticipó su postura. Nada nuevo, siempre fue duro con la compañía. Adelantó que le pedirá a la Administración Nacional de Aviación Civil que no le permita a la empresa “llevarse los aviones”.
En la práctica, Latam no optó por el concurso preventivo como sí hizo, por ejemplo, Avian, la filial local de Avianca. En este caso, en el PPC, siempre que se abra, debería introducir una oferta de pago. Luego, y ante el peligro en la posibilidad de que los empleados no cobren, recién se podría intentar, mediante una medida precautoria, trabar la salida de los aviones.
“Hay un falso discurso de que las compañías internacionales son serias y mirá la seriedad: ante el primer tropiezo económico, te abandonan y te dejan a los usuarios y a los trabajadores tirados”, dijo el sindicalista. Nada será sencillo.
La decisión de Latam no tomó por sorpresa a los principales actores. Las finanzas del grupo han sido motivo de cobertura, y de hecho la firma se presentó en concurso preventivo en Estados Unidos. Quizás el más sorprendido haya sido el Ministro de Transporte, Mario Meoni.
Desde hace meses no tiene en su agenda reuniones con las aerolíneas. Tal como sucedió con Florencio Randazzo, que cuando era ministro delegó la gestión aeroco- mercial en Aerolíneas y en La Cám- pora, Meoni tampoco se involucró demasiado en el asunto.
Claudio Moroni, su par de Trabajo, por el contrario, sabía lo que sucedía en la compañía. En el ministerio que conduce se llevó adelante la negociación fallida mediante la cual Latam ofreció pagar el 50% del sueldo no remunerativo a los 1700 empleados (con un mínimo de $47.700). Luego de seis reuniones, el jefe de la cartera intimó a Latam a pagar el 100%.
La mesa de negociación tendrá una particularidad. En el último tiempo, en la línea aérea regional se formaron varios sindicatos de empresas cansados de los postulados que les llegaban de los gremios tradicionales, sobre todo de APLA (pilotos), APTA (técnicos), APA (trabajadores de rampas) y UPSA (personal superior).
Hay una mayoría de trabajadores de Latam que no pertenecen a estas asociaciones. Pero el derecho no otorga más de una personería gremial por actividad. Ninguno de esos sindicatos estará sentado en la negociación. La tradición manda en el derecho gremial y las sillas son de los históricos. Ellos negociarán por gran cantidad de trabajadores a los que no representan.