El Pampa

La Nación – Nota – Sup. Campo – Pag. 8

Sin presencias de Agricultura ni del Banco Nación

AUSENTE I
Fue, quizá, la ausencia más notoria. Si bien estuvo su par de Producción Matías Kulfas, que el lunes pasado en el anuncio del avance sobre Vicentin no haya estado Luis Basterra, ministro de Agricultura, o alguien de su cartera, fue por demás llamativo. Muchos sostienen que la cartera no tuvo injerencia en lo que se terminó de cocinar. A otros les sorprendió que Gabriel Delgado, el hombre que era candidato para ser ministro de Agricultura, y que no se cansa de hablar de conceptos que ponderan el funcionamiento de la cadena agroindustrial, se haya prestado como interventor para la aventura en la cual se emprendió el Gobierno.

Ausentes II
No tendría que haber estado necesariamente en el anuncio que hizo Alberto Fernández sobre la intervención a Vicentin, pero lo que sucedió en la semana refleja otra cosa. Por más que uno de sus directores, Claudio Lozano, venía impulsando el control sobre Vicentin, lo concreto es que el Banco Nacion como tal, es decir como institución, no estaba esperando una medida de ese tipo como acreedor. Por una simple razón que repiten por los pasillos de la entidad: lo único que les interesa es cobrar, y lo más rápido que sea posible, los $18,000 millones otorgados a la firma. Otro caso más de la improvisación en que se tomó la medida presidencial.

La línea del kirchnerismo
Estuvo en el anuncio de intervención a Vicentin y todos vieron en ella que el kirchnerismo puro andaba detrás de la medida. Anabel Fernández Sagasti es la senadora que muchos señalan como “mimada” por Cristina Kirchner, y en quien ven parte de la estrategia K sobre la empresa.