Durante la pandemia, cerraron 450 cervecerías artesanales, 120 fábricas y hubo 500 despidos

BAE – Nota – Negocios – Pag. 10
Graciela Moreno

Los cerveceros artesanales está reconvirtiéndose a una gran velocidad, pero no logran amortiguar el impacto del Covid-19. Necesitan invertir, luchar contra la competencia desleal y “aggiornarse” a la velocidad de la luz. Desde la llegada del coronavirus cerraron 450 cervecerías artesanales, 120 fábricas habilitadas y se perdieron 500 puestos de trabajo directos.
Una radiografía muestra que, hace tres meses, había 1.500 emprendimientos cerveceros, 2.000 marcas desarrolladas y 600 fábricas artesanales en todo el país.
Pero todo eso ya es pasado.
Juan Manuel González, presidente de la Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina (CCAA), contó a BAE Negocios: “Cerraron 120 fábricas habilitadas y alrededor de 450 cervecerías y puntos de recarga. Las más afectadas están en los centros turísticos. Basta mirar los remates para ver que se subastan fábricas completas. Incluso muchos venden los barriles que no les pertenecen y tenemos que avisar a los remates”.
La mayoría no estaba preparada para el delivery, por eso, el 40% de las cervecerías ya cerró.
Un producto que antes rotaba semanalmente hoy rota cada 65 días. “Muchos no pagan las deudas a sus proveedores y compran cerveza a gente que no tiene ningún tipo de habilitación y que quizás tampoco podrá cobrar.
Esos pequeños productores están a full y las fábricas con capacidad de 25.000 litros no venden ni la quinta parte. Hay gente de toda calaña que está bastardeando un mercado que defendimos durante 25 años con sudor y lágrimas”, explicó.
En poco tiempo más, los que sobrevivan se convertirán en un caso de estudio. Acostumbrados a vender directo desde los barriles o choperas, tuvieron que reconvertirse y empezar a enlatar o embotellar la cerveza para poder distribuirla por delivery.
González contó a BAE Negocios: “Necesitamos máquinas para embotellar o enlatar. La más barata nacional es manual, cuesta 1 millón de pesos y tiene dos meses de demora en la entrega.
Las importadas cotizan entre los USD50.000 y los USD200.000, son líneas de enlatado o embotellado y también tienen 60 días de demora. Hay lista de espera, no tienen fecha de entrega”.
Y como si todo fuera poco, desde la cámara se quejan de la competencia desleal. “Un litro de cerveza artesanal de una fábrica habilitada cuesta $140. Hoy se consigue a $70. Sumado a que las cervezas industriales marcan la cancha a muy bajo costo y ofrecen por delivery una lata a $42. Tampoco podemos vender a supermercados que nos pagan a los 160 días, una pyme no puede soportar eso. Ya se perdieron 500 puestos de trabajo directos y 5.000 indirectos”, señaló.
La única solución que ven es la llegada de la vacuna contra el coronavirus.
“Nuestro negocio está orientado al esparcimiento, al alquiler de choperas, eventos al aire libre y food trucks. Hoy muchos cierren, se asocian para poder vender en retail o compiten deslealmente.
Se hace muy difícil todo”, contó preocupado González.
Reconoce, además, que es un sector que se sobresaturó en los últimos años, pero también explica que invirtieron mucho y aún no pudieron recuperarlo ni pagar deudas.