Contra la expropiación, Lavagna propone que el Estado tenga una acción de oro en Vicentin

La Nación – Nota – Política y Economía – Pag. 14
Fernando Bertello

El excandidato a presidente de la Nación promueve un acuerdo con los acreedores en el marco del concurso preventivo y el ingreso de otros accionistas
El excandidato a presidente Roberto Lavagna trabajó con sus diputados de Consenso Federal en una alternativa a la expropiación que el gobierno nacional quiere aplicar sobre la cerealera Vicentin. El presidente Alberto Fernández ya intervino la empresa por 60 días, con la excusa del “rescate” de una deuda declarada en un concurso de acreedores por casi $100.000 millones, y enviará un proyecto de ley al Congreso para expropiarla. Sin embargo, para Lavagna el camino no es la expropiación, y cree que todo se debe hacer en el marco del actual proceso concursal en el cual está la compañía. En rigor, la iniciativa de Lavagna gira en torno de que, sin expropiar, el Estado fomente un acuerdo y tenga una acción (nominal) “de oro” para, por ejemplo, poder vetar una decisión de la compañía en determinadas circunstancias. El Gobierno pretende la expropiación con tres argumentos. El primero, que la firma Vicentin se transforme en una “empresa testigo” del mercado de cereales; el segundo, que sirva para la “soberanía alimentaria”, y el tercero, que se evite la “extranjerización”. Según dicen en el bloque de diputados que responden a Lavagna, que conduce el legislador Alejandro “Topo” Rodríguez, los dos primeros argumentos “están equivocados”. Respecto de la “extranjerización”, si este fuera un motivo que genere preocupación para el Estado, este mismo, como tenedor de una acción de oro, podría vetar esa posibilidad. En efecto, la alternativa de Lavagna propone que el Estado, luego de facilitar un acuerdo con los acreedores considerando que es acreedor vía el Banco Nación (la empresa le debe $18.000 millones por prefinanciaciones de exportaciones), pueda tener una acción de oro para un eventual veto. “Esto que se está trabajando con el bloque puede formar parte de la mesa de discusión”, dicen en el espacio del también exministro de Economía. Lavagna esbozó esta idea para que esté en la mesa de debate. Ante una consulta de La Nación, Lavagna remarcó que “no hay que expropiar” y destacó que “se puede trabajar en el marco del concurso”. Agregó que también es factible hacer una “empresa mixta” ante la situación actual de la compañía. El Gobierno quiere que YPF, a través de su división agrícola YPF Agro, maneje Vicentin. En la alternativa del lavagnismo este es un detalle a definir, ya que la misma empresa venía hablando con la petrolera, entre otros interesados, por su cuenta y antes del proyecto oficial. Los diputados de Lavagna son tres. Además del Topo Rodríguez están Jorge Sarghini y Graciela Camaño. Todos pertenecen a Consenso Federal, que, a su vez, integra el Interbloque Federal, un grupo de 11 diputados que incluye, entre otros, cuatro diputados que responden al gobernador cordobés, Juan Schiaretti. “La participación del Estado no garantiza tener una empresa que actúe como testigo en el mercado de granos, porque la complejidad de ese mercado lo impide y el tamaño del grupo Vicentin no alcanza en absoluto para eso. Tampoco sirve para garantizar soberanía alimentaria. Pero si lo que se pretende es evitar una pronunciada extranjerización, hay una alternativa que no requiere necesariamente la expropiación. Debe quedar bien claro que el potencial riesgo de extranjerización no puede ser excusa para sacar la cuestión del ámbito concursal en que se encuentra, y es allí donde debe continuar”, expresó Lavagna. Para el economista, en este contexto, “una opción razonable, que no rompe la legalidad, sería tratar de acordar una acción de oro en favor del Estado nacional que, sin interferir en la operatoria de rutina, quede reservada para ser ejercida en decisiones estructurales”. “Así, esa acción nominal le permitiría al Estado contar con capacidad de veto para impedir la venta total o parcial de la compañía, evitar un escenario de compra hostil o de enajenación sustantiva de activos”, indicó. Para Lavagna, con esta vía, el rol del Estado “sería más inteligente que distorsivo”, e incluso la empresa quedaría abierta a incluir nuevos capitales privados. “Se trata especialmente de incorporar cooperativas y pequeños productores que hoy son acreedores de Vicentin, así como otros inversores argentinos”, dijo.