Congelamiento y recesión frenan los precios

La Nación – Nota – Economía – Pag. 14
Alfredo Sainz

inflación. Según el informe de Tomadato, en mayo, el rubro alimentos y bebidas registró una suba de 0,3%
La combinación de congelamiento de precios que impuso el Gobierno con la profunda recesión que vive la economía logró un escenario inédito en las góndolas. Por primera vez en años, los precios cerraron el último mes prácticamente sin aumentos en los artículos de la canasta básica.
De acuerdo con un relevamiento que realiza la consultora Tomadato, en mayo los alimentos y bebidas registraron una suba promedio del 0,3% frente a abril, mientras que en términos interanuales el incremento llegó al 56,1 por ciento.
Tomadato empezó en junio de 2009 a trabajar con esta canasta no ponderada de 22.000 artículos, cuyos precios se miden en 13 bocas de supermercados del área metropolitana, y la de mayo último representa la menor suba registrada en más de siete años. Para encontrar un incremento menor hay que retrotraerse hasta abril de 2013, cuando el entonces secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno negoció con los supermercados una canasta de 500 productos con precios congelados y la inflación en las góndolas se ubicó en 0,17 por ciento.
“Está claro que está funcionando la política de Precios Máximos del Gobierno, porque casi no se ven aumentos en las góndolas y los que se registran son mínimos. Y por otro lado este índice tan bajo también se explica por la recesión que golpea a toda la economía y que está haciendo que las familias restrinjan sus gastos”, explicó Martín Sorichetti, director de Tomadato.
El relevamiento de la consultora también destacó que de los 22.000 productos medidos apenas un 12,1% tuvieron algún aumento en mayo, contra un 9,1% que registró alguna baja, mientras que la inmensa mayoría (78,7%) se mantuvieron congelados.
Por categoría, la mayor suba se registró en el rubro carnicería, que en promedio tuvo un incremento del 1,2%, aunque en términos interanuales la suba acumulada (30,5%) en doce meses sigue muy por debajo de la inflación. En mayo también se produjeron aumentos muy relevantes en algunas frutas y verduras, que son muy sensibles a los factores estacionales. La lista está encabezada por los pimientos rojos (22,3%), la cebolla (21,5%) y las peras (20,7 por ciento).
La calma que se vive en los supermercados llegó en el segundo mes del congelamiento de precios que impuso la Secretaría de Comercio a fines de marzo para casi todos los productos de consumo masivo. Concretamente, la medida que impulsa la titular de esa área, Paula Español, obligó a retrotraer los precios de alimentos, bebidas y productos de tocador y limpieza al 6 de marzo, es decir, a niveles previos a la cuarentena.
El congelamiento rige para todos los canales comerciales, desde los grandes supermercados hasta los almacenes de barrio, pasando por los mayoristas y los autoservicios chinos. Sin embargo, en los hechos este tipo de controles siempre terminan siendo mucho más efectivos en los supermercados.
El gran interrogante es por cuánto tiempo se puede extender este tipo de medidas. En principio, el actual congelamiento vence el 30 de este mes. En el sector dan por descontado que la intención oficial será prorrogar los acuerdos de precios, aunque los proveedores presionan para lograr algunos incrementos puntuales en los productos que acumulan mayores retrasos en los precios, como algunos farináceos o la yerba mate.