Confinamiento y salarios, dudas de empresarios con Kulfas

La Nación – Nota – Tema del Día – Pag. 7
Francisco Jueguen

El ministro de Desarrollo Productivo tuvo encuentros virtuales con la UIA y cámaras pymes; preocupa la extensión del aislamiento
Quizá como nunca antes, industriales y comerciantes están hoy pendientes de una decisión sanitaria que tomará el Gobierno en los próximos días. La posible vuelta a fase 1 del aislamiento obligatorio azuzada por parte del oficialismo provoca terror. “Si cierran ahora de nuevo, los que aguantaron y empezaron lentamente se van a la lona”, se agarraba la cabeza un empresario bonaerense.
Ese temor, sumado a las medidas económicas de contención y algo de la agenda pospandemia que el Gobierno está comenzando a diseñar, fue debatido ayer entre la Unión Industrial Argentina (UIA), varias cámaras de las pymes y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en diferentes sesiones de Zoom. No faltó, de pasada, alguna alusión a lo que puede llegar a ser el futuro de Vicentin.
“Sobre Vicentin dijo que están viendo la ‘alternativa Perotti’ para rescatar a la empresa, pero que es una situación compleja”, contó uno de los industriales que participó del encuentro virtual. La pregunta sobre la empresa agroindustrial provino del presidente de la UIA, Miguel Acevedo, hombre de Aceitera General Deheza (prácticamente el mismo rubro que Vicentin). La respuesta de Kulfas no ofreció pistas de qué hará el Gobierno con la intervención y la posible expropiación anunciadas por Alberto Fernández y “freezadas” por decisión de la Justicia y la movilización social.
Sobre la cuarentena y la situación económica, el ministro reveló que la decisión final corresponderá al Presidente y al consejo de expertos en salud que lo asesora. Pero diferenció entre lo que ocurre en el área metropolitana, donde está vigente el aislamiento obligatorio, y en el
interior del país, donde existe una política de distanciamiento.
Con ese criterio, se mantendrán o disminuirán los diferentes programas oficiales para contener el impacto de la cuarentena. Por ejemplo, es probable que se sostenga -con esas contemplaciones geográficas y sanitarias- el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), que sirvió para pagar los salarios de trabajadores de empresas privadas en abril y mayo pasados.
Como ya anticipó el Presidente, el ATP no podrá ser utilizado para el pago del medio aguinaldo. La UIA ya trabaja en una alternativa para “copiar” al gobierno nacional y al porteño, que decidieron pagarlo en cuotas. Pero esa posibilidad se negocia en otro mostrador, el del Ministerio de Trabajo, que dirige Claudio Moroni.
Kulfas también les adelantó a los empresarios que volverán a impulsar los créditos a tasas de 24% apalancados
por garantías oficiales, pese a que tendrán que ampliar los fondos estatales para lograrlo. Hoy llegaron al límite. En eso también está trabajando el Banco Central (BCRA), indicaron fuentes oficiales. Según supo la nación, los créditos serían más amplios y no servirían sólo para pagar los salarios de los trabajadores. “Podrían también cubrir el pago del aguinaldo”, arriesgó un funcionario. Esta opción alienta también la evidencia de que las ayudas como el ATP implican un costo para las arcas oficiales que llegó a un techo.
Kulfas además prometió un “endulzante” muy reclamado por la UIA y que fue derogado en la reforma tributaria de Mauricio Macri. Se trata de la vuelta del llamado decreto 814, esquema que otorga beneficios impositivos (sobre las contribuciones patronales) a las economías regionales y, sobre todo, a algunas importantes compañías del interior.
Desarrollo Productivo tiene un plan llamado “Industrialización Federal”, que incluirá esa restitución. El programa completo de incentivos vendrá con otras medidas para el sector productivo. En el Ministerio se guardan los detalles.
“[Kulfas] les dijo que la situación la analizará el comité de expertos sanitarios”, contó a la nación una fuente oficial sobre la respuesta que el ministro dio ante la ansiedad de los empresarios por el futuro de la cuarentena. Agregó que “la industria está trabajando bien con los protocolos y tiene pocos contagios dentro de las fábricas”.
“Están esperando a ver qué pasa con los contagios”, explicó un empresario que estuvo en la reunión con el ministro y que escuchó la versión que corre en el Gobierno de que solo seguirán abiertas las firmas que pongan su propio transporte privado.