Siete datos para dimensionar la brutal caída de la economía

El Cronista Comercial – Nota – Valor Agregado – Pag. 6

Javier Petersen

La actividad cayó en marzo al nivel de 2019. La industria operó al 50%. Y la construcción quedó por debajo del nivel de 2004. Todo, en un mes con impacto acotado de la cuarentena

En marzo, un mes en el que el impacto de la cuarentena impuesta como medida de prevención sanitaria frente a la pandemia de coronavirus sólo afectó parcialmente a la producción y el comercio, la actividad económica registró una caída interanual del 11,5%, mientras que frente a febrero el retroceso fue del 9,8% en términos desestacional izados.
La dimensión del freno de la economía tiene pocos antecedentes.
Y quizás lo más grave es que hay que tener en cuenta que el aislamiento social preventivo y obligatorio se decretó recién desde el 20 de marzo, por lo que el mes tuvo antes 14 días hábiles de actividad normal o casi normal, a diferencia de lo que ocurrió en abril, ya que la cuarentena total se extendió hasta el 24 y en los cuatro días hábiles siguientes sólo se reanudaron mínimamente las actividades productivas y comerciales.
Para dimensionar el tamaño del impacto que tuvo la cuarentena ya en marzo vale la pena poner en contexto los datos del último reporte del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) y algunos otros informes del Indec: El retroceso interanual del 11,5% en la actividad económica es el más alto en más de 10 años, desde que en mayo de 2009 el EMAE se contrajo un 13,7% con respecto al mismo mes de 2008.
Para encontrar otra caída interanual superior a la de marzo hay que ir a la serie anterior del EMAE (la actual arranca en 2004) para llegar a los datos de actividad de 2002, en pleno desarrollo de la que fue la peor crisis económica de la historia argentina.
El retroceso mensual de 9,8%, en tanto, marcó un récord en los registros disponibles del INDEC para el EMAE: ni en la serie que toma como base al 2004 ni en la que arranca en 1993 hubo semejante marca mensual desestacionalizada.
Con el desplome de marzo, la actividad económica del mes retrocedió -de nuevo, en términos desestacionalizados- al nivel que tenía a mediados de 2009.
Catorce de las 15 actividades económicas monitoreadas por el Indec en el EMAE registraron caídas interanuales en el tercer mes del año. La única que tuvo una suba fue la de electricidadgas y agua (6,7%) mientras que en el otro extremo hay sectores en los que la actividad cayó casi a la mitad de la que mostraban un año atrás, como Pesca (- 48,6%) y Construcción (- 46,5%).
Otros informes recientes del Indec aportan más datos. El índice de producción manufacturero, por ejemplo, tuvo una caída del 17% con respecto a febrero y del 16,8% con respecto a marzo del 2019 que muestran que la producción industrial del mes quedó, en términos desestacionalizados, un 2% por debajo de la de 2004.
La industria, en tanto, ya en marzo aprovechó apenas la mitad de su potencial de producción: la utilización de la capacidad instalada cayó al 51,6% en la medición general, aunque con sectores mucho más golpeados que otros, como el automotriz o el textil, que trabajaron apenas al 25,9% y el 28,7%, respectivamente.
Y vale insistir: en un mes en el que el impacto de la cuarentena fue limitado.
Por último (aunque hay más datos incluso del Indec que podrían ampliar la imagen), la construcción, otro sector en el que el impacto se manifestó notoriamente desde el principio.
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) se desplomó un 46,8% interanual y un 32,3% mensual desestacionalizado para caer al nivel más bajo en muchos años, quedando incluso un 3% por debajo de la base de 2004.