Por “injustificado” e “inoportuno”, empresarios rechazan el proyecto

La Nación – Nota – Política – Pag. 16
María Julieta Rumi

Argumentan que no es lo mismo una “asistencia” ante la crisis por la pandemia que un “salvataje”; en todo caso, creen, debería ser “voluntario”, “Injustificado”. “Inoportuno”, “Fuera de agenda”. Son algunos de los calificativos que distintos empresarios utilizaron para referirse a la propuesta de la diputada Fernanda Vallejos (Frente de Todos), quien propuso que el Estado debería obtener una participación en las compañías que están recibiendo asistencia para pagar salarios por la cuarentena dispuesta por el Covid-19.
Pero más allá de estas consideraciones, los ejecutivos sostuvieron que no es lo mismo recibir un beneficio como el del programa de Asistencia de Emergencia para el Trabajo y la Producción (ATP) que el hecho de que una empresa sea rescatada a través de un aporte de capital.
“Si bien es un tuit y no un proyecto de ley, creo que hay que entender que no es lo mismo asistencia que salvataje. Que un Estado se haga cargo de una aerolínea que se funde y la convierta en una empresa de bandera es un rescate y ahí tiene cierta lógica que tenga alguna participación accionaria. Pero una medida de asistencia no daría lugar a esto”, explicó el director de Celulosa Argentina y miembro de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Urtubey, y agregó que sería lo mismo que obligar a alguien que recibió el Ingreso Familiar de Emergencia “a realizar trabajo forzoso”.
En la misma dirección se expresó el presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y vicepresidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja.
“Lo primero que hay que distinguir es que una cosa son modelos como el ATP, que sirven para países que no tienen seguro de desempleo para pagar sueldos por la pandemia, y otra la capitalización o rescate de empresas. Aquí no se trata de rescate”, aseguró.
No obstante, dijo que si se fuera hacia una figura de rescate, como la que se da en países de Europa, la operación debería ser “voluntaria”.
“No es algo compulsivo, sorpresivo ni constituye una invasión, sino que se trata de un modelo asociativo.
Suiza salvó a su sistema financiero en 2008 y luego les vendió nuevamente las acciones a los bancos, y lo notable es que con la venta ganó dinero. Ahora Alemania hizo un aporte de capital a Lufthansa, pero para fortalecer la empresa, no para estatizarla. Si ese es el alcance de un eventual proyecto, el sector privado podría estar interesado en discutirlo. Ahora, si usamos la pandemia para estatizar empresas, entonces no creo que tenga razonabilidad ni viabilidad”, consideró.
Otro factor que diferencia a una asistencia de un salvataje es el que señaló Ignacio Noel, presidente de Sociedad Comercial del Plata. El empresario advirtió que las transferencias por el ATP son depositadas directamente en la cuenta de los trabajadores y no constituyen un aporte de capital a las empresas.
“Básicamente es un aporte del Estado que va directamente desde la Anses a la cuenta de la persona.
No es dinero que ingrese al patrimonio de las empresas. La realidad es que el Gobierno, con buen criterio, dispuso la cuarentena, pero eso ha impedido que actividades no esenciales puedan producir mientras siguen teniendo que enfrentar el pago de sueldos.
Es razonable que el Estado dé una asistencia parcial que les permita cumplir con los empleados. Pero de ahí a tener parte del capital no hay justificativo”, esgrimió.
Por otro lado, dijo que si hay distinciones entre empresas grandes, medianas y pequeñas para solo tener participación en cuatro grandes entonces “dejaría de ser ley” porque la ley es igual para todos.
Javier Madanes Quintanilla, presidente de Aluar y Fate, se mostró menos crítico con el debate que suscitó la diputada. “No lo tomo como algo agraviante. Me parece que hay que evaluarlo en un contexto en que la pandemia le pega durísimo a toda actividad privada y en el que llevamos muchos años de un modelo de no crecimiento.
Esto se debe a la propia ineficiencia del sector privado y, en parte, a las reglas de juego que el Estado ha impuesto y están erradas”, analizó.
“Hay una gran tendencia a resolver problemas cargando más mochilas sobre la actividad privada que, cuando uno trata de llevarlos al mercado internacional, te saca la competencia. Si la comunión de intereses del sector privado y el público se da, y uno de los puntos es la participación del Estado en ciertas compañías, no es un tema para ser condenado ab initio. Hay que tener la franqueza y la apertura mental para discutirlo”.
Por su parte, Martín Cabrales, vicepresidente de Cabrales, consideró que los pensamientos de Vallejos no son parte de la agenda que tiene el Gobierno con las empresas. “Es una legisladora que tiene derecho a presentar un proyecto, que puede ser debatido, pero no tiene entidad ni refleja el pensamiento del oficialismo. Es algo que no tiene antecedentes ni ningún tipo de justificación. Me parece inoportuno y no le encuentro asidero”, cerró.

voces del mundo de los negocios

Daniel Funes de Rioja presidente de copal “alemania hizo un aporte de capital a lufthansa, pero para fortalecer a la empresa.
si usamos la pandemia para estatizar empresas, no creo que tenga razonabilidad”

Javier Madanes Quintanilla presidente de aluar/fate “Hay una tendencia a resolver problemas cargando mochilas sobre los privados.
si la comunión de intereses del sector privado y público se da, no es un tema para ser condenado ab initio”

Martín Cabrales presidente de cabrales “es una legisladora que no tiene entidad ni refleja el pensamiento del oficialismo. es algo que no tiene antecedentes ni ningún tipo de justificación”