Misiones y Corrientes concentran producción nacional de té; exportan 90%

Ambito Financiero – Nota – Ambito Nacional – Pag. 21
Alejandro Fabián Spivak

En la Argentina se producen 80 mil toneladas anuales. El 95% en Misiones, el 5% restante en Corrientes.
El tealero es un sector productivo que fortalece los procesos de valor agregado en origen y el desarrollo de la agroindustria, posicionando a la Argentina en mercados internacionales con un producto de calidad. Actualmente, Argentina produce, industrializa y vende té al mundo. Y aunque el detalle puede resultar poco conocido, la tierra de la diversidad biológica y cultural, la más al sur del planeta, produce un té con alta concentración de polifenoles, esenciales para la salud humana, y con certificaciones de excelencia en su producción y elaboración.

En el Día Internacional del Té que se celebró ayer por resolución 2019 de Naciones Unidas, el ministro del Agro y la Producción de Misiones, Sebastián Ordiozabala, dijo que la provincia concentra el 95% del cultivo de Camellia sinensis y con esta planta elabora diferentes variedades de té (negro, verde y rojo) que son comercializados a granel, en saquitos y en hebras.

“En Argentina, existen 39.800 hectáreas de té, de las cuales casi 38.000 se encuentran en Misiones y cerca de 1.800 en la provincia de Corrientes. Misiones logró ser pionera con una característica singular: la mecanización de todo el proceso, con lo cual se potencia otra industria, la de la metal mecánico”, precisó.

80 mil toneladas
La participación de la Argentina en el mundo es especialmente significativa en el segmento del té negro a granel con el 2,7%. “Anualmente, en el país se producen aproximadamente 80.000 toneladas de té, lo que representa el 90% de la producción total del continente americano”, agregó el funcionario.

El té argentino atravesó muchas etapas en su historia, que comenzó en 1923 cuando el sacerdote Tijón Hnatiuk llegó de Ucrania a la entonces Colonia Tres Capones, en Misiones, y trajo como regalo a su familia un paquete de semillas de Camellia sinensis. La historia está cargada de momentos de auge en la producción, de cambios en la industrialización y de búsquedas de nuevos mercados para su comercialización.

Exportación
Hoy, el 90% de la producción de té argentino está destinado al mercado externo y su volumen representa casi el 2% del consumo mundial. “El principal destino es Estados Unidos, que compra el 70% de la producción y lo utiliza en su tradicional bebida: Ice Tea (té helado)”, reveló Ordiozabala.

“Otros destinos importantes son Chile, Polonia, Rusia, Alemania; seguidos por Reino Unido, India, Malasia y otros 30 países. Este escenario representa un gran desafío para los productores e industriales misioneros. No se trata solamente de sostener estos mercados en un mundo cada vez más competitivo, sino también de encontrar nueva demanda”, contó.

“En ese camino, el Consorcio de Exportación de Té realizó una misión comercial a principio de este año a Pakistán, el país asiático que más importa este producto”, agregó Ordiozabala.

Durante 2019, este consorcio incrementó un 100 % el volumen exportado con respecto al 2018. Además, se diversificaron los destinos: Malasia, Rusia, Polonia, Perú, España y República Checa.

Conseguir nuevos mercados y sostener los conquistados, son algunos de los principales desafíos para el sector tealero. Para ello se viene trabajando con certificaciones de sustentabilidad.

“El 45 % de las plantaciones de Misiones, es decir unas 17.111 Ha, están certificadas bajo normas de producción sustentable, con responsabilidad social, ambiental y económica”, detalló el funcionario de Oscar Herrera Ahuad.

5.000 productores
En Misiones, existen actualmente más de 5.000 productores de té. Cinco Cooperativas y 60 Pymes tealeras que cuentan con plantas elaboradoras. Este desarrollo tiene su epicentro en las localidades de Oberá y Campo Viera que es la “Capital Nacional del Té”. Pero su producción se extiende por casi todos los municipios de la zona centro de la provincia (25 de Mayo, Cainguás, Guaraní, San Pedro, Leandro N. Alem y San Javier). El sector primario de este producto plantea también algunos desafíos entre los cuales se encuentran la búsqueda de mejores precios, el agregado de valor y la integración de la cadena productiva como objetivos fundamentales.

El té que se produce en Misiones es reconocido a nivel mundial por su color, su inocuidad y por permanecer traslúcido en infusiones frías como el Ice Tea.

“En este aspecto, también se desataca al sector tealero en su vínculo con las instituciones que promueven el desarrollo de conocimiento científico para el fortalecimiento de la agroindustria”, detalló Ordiozabala.

En base a los estudios realizados por la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Misiones (UNaM, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y recientemente el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, a través de un estudio denominado “Caracterización del Té”, se ha determinado un alto contenido en polifenoles en el té argentino lo cual le confiere un alto poder antioxidante, beneficioso para la salud humana.

Los polifenoles son sustancias que se encuentran en las plantas y en determinados alimentos. Aportan muchos beneficios para actuar, especialmente, contra los radicales libres, siendo perfectos antioxidantes naturales.

La ruta del té
En los últimos años cobró impulso el té gourmet que permitió el despliegue de vínculos con el mercado nacional. En este camino, también se destaca La Ruta del Té.

“Desde este espacio se impulsa al té no sólo como un producto, sino como una experiencia como destino turístico y gastronómico”, añadió el funcionario.

Por otra parte, el programa Cocina Misionera, del Ministerio de Turismo de la provincia, lleva adelante el desarrollo del “Camino del Té”, una propuesta para señalar y visitar establecimientos tealeros, y conocer la cadena de elaboración de la infusión junto a los productores, anfitriones en sus propias chacras.

Cocina Misionera trabaja en distintas acciones de promoción para otorgar mayor visibilidad al “terroir” propio del té negro misionero, caracterizado por su sabor, su origen y su gente,

El Camino del Té forma parte de La Ruta de la Cocina Misionera, un trazado que invita a vivir la experiencia del turismo gastronómico en los destinos reconocidos por el Gobierno de Misiones con el Sello COMÍ de distinción de calidad por su compromiso con la producción agroalimentaria misionera.