Los famosos que le dijeron no a la “maquinita facial”

Diario Popular – Nota – Espectáculos – Pag. 27

Aunque son muchas las personalidades que apoyaron con publicidad el sistema de venta, hoy denunciado en la Justicia, otros no quisieron ser las caras en las redes porque se dieron cuenta de la estafa
Ayer hubo silencio de radio de las famosas que se prestaron a promocionar por las redes sociales la máquina facial, tras conocerse la denuncia de la secretaría de Comercio Interior por publicidad engañosa y comercialización piramidal. Pero saltaron los famosos que se negaron a ser la cara de la marca Nu Skin, hoy muy cuestionada y al borde de una demanda judicial. Entre ellos: Alejandra Maglietti, Jay Mammon y Mónica Gutiérrez.
La modelo y panelista de Bendita Tv (canal 9), Alejandra Maglietti señaló que al principio se entusiasmó, pero luego confió que le hizo “mucho ruido” la forma de comercialización piramidal (que se gana por reclutamiento de gente más que por la venta del producto). “Yo no llegué a cobrar ninguna comisión porque ni bien entré y me enteré cómo era el sistema decidí no hacerlo. Me hizo ruido, me puse a investigar en internet y las cosas que vi no me gustaron. Las comisiones se van pagando a medida que uno va subiendo en la pirámide, en la medida que uno va incluyendo a más personas. Era tentador. Me ofrecieron 55 mil dólares por mes”.
Jay Mammon en las redes sociales posteó el modo que lo convocaron y transcribió la propuesta que recibió por mail: “Hace meses que estoy pensando en vos para contarte del negocio. Seguramente viste que hay muchos famosos promocionandolo.
Es es porque la empresa da posibilidades de hacer un negocio muy grande. Paga por el consumo que se realice por medio tuyo.
Si surgen ventas del 1 por ciento de tus seguidores estarías comisionando 6.924.000”. Al ver la cifra inaudita y sin relación alguna con la realidad, el humorista señaló que “no contesté este mensaje del 22 de abril. Dicen que me perdí un negocio”, bromeó.
La conductora de Crónicas de la Tarde (El Trece), Mónica Gutiérrez, contó su mala experiencia y que logró a tiempo distanciarse de la propuesta con la promesa de ganar mucha plata en el corto plazo. Gutiérrez acotó que había comprado la máquina facial y que la usaba desde hacía tiempo. Para ello, antes había pedido el asesoramiento de los médicos “para constatar que no perjudique la salud”.
Cuando desde la empresa la convocaron para promocionar el producto, Gutiérrez tuvo sus reparos: “En el mes de diciembre, me llama una persona allegada a un conocido mío y me dice: ‘Te tengo que hacer una propuesta.
Tuvimos la conversación vía zoom y de repente se mete una tercera persona. A mí no se me informó que se iba a incorporar alguien más, que tenía mi número de teléfono y que estaba llamando desde Rosario. Eso a mí ya me incomodó”. Y aquí Gutiérrez puso punta final.