Fernández visitó a Manzur y a Zamora en su primer viaje durante la cuarentena

La Nación – Nota – Política – Pag. 17
Fabián López y Leonel Rodríguez Fabián López y Leonel Rodríguez

Tras enfocarse en los últimos días en la situación del área metropolitana, principal foco de contagio del coronavirus, el presidente Alberto Fernández visitó ayer Santiago del Estero y Tucumán, el primer viaje al interior desde la imposición de la cuarentena y un nuevo acercamiento con los gobernadores peronistas.
En ambas provincias, Fernández defendió la política sobre la deuda (ver página ) y la disposición de las restricciones por la pandemia. “Hacer la cuarentena no es un sacrificio, porque no es un sacrificio que nos cuidemos”, lanzó el jefe del Estado desde Tucumán, donde por la tarde, junto al gobernador Juan Manzur, recorrió obras y anunció inversiones en infraestructura.
Horas antes, el Presidente estuvo en Santiago del Estero con el radical K Gerardo Zamora, y cumplió con una similar agenda de actividades acompañado por los ministros del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, y de Obras Públicas, Gabriel Katopodis.
La decisión de salir del aislamiento en la Capital Federal para mostrarse junto a dos de sus aliados en el norte del país le permitió a Fernández “correrse” del foco de conflicto que tiene como protagonistas al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Manzur fue el principal armador de Fernández en esta parte de la Argentina durante la campaña y es considerado entre sus pares “un albertista de la primera hora”. Por su parte, el santiagueño Zamora, un kirchnerista histórico, es uno de los mandatarios que tienen una buena relación con el Presidente y, a su vez, con los referentes del “cristinismo duro”, por lo que puede tender puentes cuando las aguas de la interna peronista lo requieran.
Fernández y su comitiva iniciaron su agenda en Tucumán con una visita a la fábrica de Scania ubicada en la localidad de Colombres, en la zona este de la provincia. Esa planta, que reabrió sus puertas el pasado 27 de abril luego de presentar un estricto protocolo sanitario, se especializa en la producción de piezas para cajas de cambio, diferenciales y engranajes para camiones de la marca sueca.
Al mediodía, Fernández visitó Santiago del Estero y allí fue recibido por el gobernador Zamora; la intendenta de la capital, Norma Fuentes, y el alcalde bandeño, Pablo Mirolo, referente local del massismo.
En la localidad de Forres visitaron la imponente planta enfardadora Mega Alfalfa Argentina (MAA), empresa del grupo Dagma que preside Federico de Achával, que estaba preparando un envío a Omán, en la península arábiga. Luego de esto se dirigieron a la capital santiagueña para la firma de varios convenios de obras y la reactivación de la refacción del Colegio del Centenario.
Sobre la última medición de la caída de la economía, que se conocía horas atrás, Alberto Fernández volvió a comparar la situación presente con el primer tramo del gobierno de Néstor Kirchner, cuando ejercía como jefe de Gabinete. El Presidente aseguró que en aquel entonces también se había detectado una caída de 11 puntos de la actividad económica y que “la preocupación de Néstor era no cuánto había caída, sino cuánto tiempo íbamos a tardar en recuperarnos”. Zamora habló antes que el Presidente y durante su discurso reafirmó su fuerte vínculo con la gestión nacional.