Con un ojo en la salud y otro mirando la economía

Diario Popular – Nota – Economía – Pag. 10

EMILIANO RUSSO

La preocupación son los barrios más vulnerables, en especial del conurbano de la provincia de Buenos Aires. El tema fue analizado ayer en Olivos con los curas villeros que trabajan en esas zonas.
Aunque el Alberto Fernández reiteró que va a priorizar “la salud” de los argentinos en lugar la situación “de la economía”, en el gobierno se sigue monitoreando esta área clave: ayer el gabinete económico analizó distintas medidas -como la rebaja de aportes patronales- para asistir a las áreas productivas afectadas por el parate devenido de la cuarentena al tiempo que se busca distribuir más comida a los barrios vulnerables del Conurbano tras la reunión que mantuvo el presidente con los curas villeros.
Con la actividad oficial prácticamente centralizada en la Residencia de Olivos, el gabinete económico cumplió con la rutina de los miércoles por la mañana al reunirse en Casa Rosada.
Fue así que el jefe de Gabinete -el único funcionario de mesa chica que sigue yendo a Balcarce 50- recibió en el Salón de los Científicos a Martín Guzmán (Economía), a Claudio Moroni (Trabajo), a Matías Kulfas (Producción), a la vicejefa Cecilia Todesca, a Mercedes Marcó del Pont (Afip) y a Miguel Pesce (BCRA).
Durante el encuentro se abordaron varios temas referidos al andar económico del país y la necesidad de continuar con el monitoreo a las distintas actividades productivas afectadas por las consecuencias económicas del aislamiento.
Uno de los temas analizados fue la situación en las provincias luego de los reclamos de los gobernadores de hace una semana en el cónclave en Olivos. Según se informó, se analizaron diversas herramientas para poder instrumentar la asistencia económica a los diferentes distritos.
En cuanto a los reclamos de las empresas y pymes por la menor actividad, y consiguiente pérdida de facturación, trascendió que en los próximos días se anunciará una reducción transitoria del pago de aportes patronales para los sectores afectados.
También, tal lo anunciado en conferencia de prensa, se dispuso la agilización de los REPRO (el programa de recuperación productiva) para que las Pymes de menos de 25 empleados pertenecientes a los rubros afectados accedan al pago parcial de los salarios de sus empleados.
También se debatió la implementación de Ingreso Familiar de Emergencia; por la tarde Anses difundió la información para la preinscripción para acceder al pago de los 10 mil pesos de emergencia, en abril.
No fueron parte de las charlas, con todo, un tema que sí se tocó por la tarde en la Residencia Presidencial: cómo asistir a las poblaciones vulnerables que ven paralizadas las changas y la denominada economía de subsistencia. En los últimos días hubo incidentes en algunas zonas de La Matanza, Quilmes, Moreno y Merlo, por ejemplo, a consecuencia en las restricciones en la circulación.
Fue así que el presidente Fernández almorzó ayer con los curas villeros y se comprometió a “llevar más comida a los barrios. Tienen que entender los sectores más humildes, los que hacen changas: no están abandonados, sabemos que están y estamos preocupados peor ellos y ocupándonos de ellos”.
Es que hay grandes sectores de la población que por sus propias características no están en condiciones de cumplir con la premisa de “quedate en casa”. Así lo explicó, a la salida de la Residencia Presidencial, el sacerdote José “Pepe” Di Paola, al considerar que “en muchos barrios las casas son pequeñas, el hábitat no ayuda y quedarse en la casa es difícil. Estuvimos viendo caminos que puedan aplicarse a estas barriadas” y citó una iniciativa que tomó en la parroquia de Villa La Cárcova (José León Suárez) que consiste en la distribución de camas para eventualmente atender a familias con necesidades sanitarias.
Asimismo, el cura destacó que “lo importante (del encuentro) fue lo que transmitimos, el presidente lo tiene en cuenta. Pusimos énfasis en la población que vive de changas y a nivel estatal que la gente pueda recibir alimentos y elementos de higiene”. Por último, el padre “Pepe” reconoció que en la última semana “aumentó el pedido de alimento porque la gente no está trabajando”.

El padre Pepe participó del convite presidencial y almorzó con sus pares en la residencia de Olivos.