Ante la crisis del coronavirus, piden reactivar reintegros para potenciar a pymes exportadoras

BAE – Nota – Economía y Finanzas – Pag. 7
Ariel Maciel

Industriales del IPA se lo propondrán al Gobierno
La crisis sanitaria que desató el coronavirus en China puso en debilidad a las exportaciones argentinas, que habían encontrado en el gigante asiático un punto de venta que sostenía gran parte de los ingresos fiscales del Estado nacional, en momentos de necesidad de divisas internacionales para enfrentar las obligaciones de la deuda externa. Una entidad de industriales le propondrá al Gobierno un beneficio para reactivar la capacidad de exportar de las fábricas pymes, hecho que tendrá, según su pronóstico, un gran ventaja en la ampliación de ingreso de dólares para el país.
El planteo, que llegará en los próximos días a la Casa Rosada, fue realizado por el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, y pone como eje de la reactivación la puesta en marcha de los reintegros a las exportaciones “para potenciar al sector pyme manufacturero y poder compensar así los efectos negativos en las arcas del Estado nacional que generará el cierre de las fronteras chinas”.
La reducción de los reintegros a las exportaciones llegó durante la gestión de Cambiemos, que buscó reducir gastos del Estado ante las complicaciones financieras por las que atravesó en los últimos dos años de gobierno. Desde entonces, los industriales pusieron ese reclamo como bandera de mejora de la competitividad, en el marco de la integración del país en el mundo.
“Necesitamos, de manera urgente, poner en total funcionamiento a las pymes industriales exportadoras porque tienen la capacidad de recuperar mercados, perdidos por la falta de competitividad, y de esa manera poder compensar los efectos de la crisis sanitaria que le impide a China mantener el nivel de compras a la Argentina”, afirmó Rosato.
El presidente de IPA dijo que las fábricas “están en condiciones de reactivar las máquinas en desuso para producir y poder enviar sus productos de inmediato a destinos que supieron ser puntos de ventas, pero que se perdieron por los costos y no por la calidad”.
“Sabemos que el Estado necesita de ingresos de divisas extraordinarios y que la recaudación tradicional no permitirá compensar los egresos que requiere para afrontar las obligaciones externas. Por eso proponemos condiciones positivas para las pymes que tienen capacidad de venderle valor agregado al mundo y así generar los dólares requeridos ante una situación extraordinaria”, afirmó.
Rosato consideró que “la restitución de los reintegros, que se trata de una herramienta que potencia a las exportaciones, pondrá a las pymes industriales en una condición especial para poder salir rápidamente al mundo”, y sostuvo que “se trata de una medida que permitirá explorar nuevamente un sector que estuvo paralizado en los últimos años”.
“Vamos a plantear la propuesta a los funcionarios del Gobierno, quienes además de una gran predisposición al diálogo tienen la ventaja de conocer al sector y sus potencialidades. Entendemos que existen las condiciones para avanzar en una medida que beneficiará a las fábricas exportadoras, pero mejores resultados tendrá para el Estado ya que podrá expandir su base recaudatoria a partir de una ampliación de los sujetos de percepción y especialmente de las cantidades comercializadas”, aseguró.
El presidente de IPA adelantó que la entidad trabaja en una propuesta integral para discutir con el Gobierno nacional en materia exportadora, en donde existen otras variables clave además de los reintegros. “Los empresarios pymes estamos para ayudar porque entendemos que la recuperación debe darse en todos los ámbitos para que llegue a todos los actores. Hay una realidad irrefutable: cuanto más y mejor funciona una pyme, existe mayor mano de obra de calidad que permite conseguir riquezas personales que hacen grande a un país”, destacó Rosato.
La necesidad de recuperar mercados surge, además, en momentos en que las autoridades nacionales analizan la implementación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que había generado incertidumbre en los fabricantes nacionales ante las condiciones de competitividad que tienen los europeos por el respaldo que tienen esos países de parte de los estados, tanto en subsidios como en barreras para el ingreso de productos extranjeros.