Vaca Muerta: Pereyra cuida a Alberto pero advierte por la “paz social”

Cronista.com – Nota

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El sindicalista petrolero Guillermo Pereyra convocó ayer a una multitud de operarios en Rincón de los Sauces, Neuquén, en la previa a su reunión de este viernes con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, para darle seguimiento a la conciliación voluntaria que el gremio mantiene con las empresas productoras y de servicios, que habían enviado 600 telegramas de despidos en noviembre, frente a la abrupta baja en la actividad en Vaca Muerta.
Pereyra se cuidó de empapar al Gobierno nacional y señaló que “no se trata de una medida de fuerza” contra la gestión que encabeza Alberto Fernández, sino una protesta frente a la total quietud que hay en Neuquén después de agosto, con el congelamiento de los precios de los combustibles y el alza del riesgo país. Más en concreto, apuntó que las compañías quieren “tener de rehenes” a los trabajadores.
El gremialista, que podría encabezar el primer paro en la era de Alberto, también manifestó que están en riesgo el trabajo de las pymes y de las empresas neuquinas ya que, según denunció, habría una maniobra para que las empresas cercanas a YPF mantengan el control de todas las operaciones.
Fuentes de firmas de servicios contaron a El Cronista que están en riesgo la continuidad de más de 2000 puestos de empleo.
Según los cálculos privados, solamente en el shale cayeron de 35 a 19 la cantidad de equipos activos de perforación.
Cada uno de ellos concentra a 100 personas entre trabajos directos e indirectos y cada pozo perforado, que tarda cerca de un mes, cuesta en promedio unos u$s 10 millones.
Es decir, se dieron de baja 16 equipos en shale, con 1600 empleados menos e inversiones mensuales por u$s 160 millones; de continuar este ritmo, el país se perderá inversiones por al menos u$s 1920 millones en este año, aunque la crisis se puede agravar.
En tight, en tanto, se terminaron los estímulos a la producción y se retiraron 9 equipos de perforación.
Con suma cautela en sus declaraciones, el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, se encontró el martes con Kulfas y procura un delicado equilibrio entre las petroleras que deben invertir en su provincia y los habitantes, que optaron en su mayoría por el Frente de Todos en las últimas elecciones. La “paz social” está en riesgo.