Vaca Muerta: para evitar 600 despidos, dictan la conciliación

Sofía Diamante

El Sindicato de Petróleo y Gas Privado declaró el paro total de actividades desde ayer hasta hoy al mediodía
El Ministerio de Producción y Trabajo dispuso ayer la conciliación obligatoria por el plazo de 15 días para evitar que las empresas de servicios petroleros despidan a por lo menos 600 empleados, según trascendió en las últimas horas tras los envíos de los telegramas. Las negociaciones serán una herencia inmediata que recibirá el próximo ministro de Trabajo, Claudio Moroni, ya que la medida finalizará luego del traspaso de mando presidencial.

En concreto, San Antonio y Schlumberger, dos compañías que ofrecen servicios de perforación a las petroleras, comenzaron a enviar telegramas de despido. Entre las causas, alegan que tenían un exceso de personal que venían acarreando desde hacía un par de años, que se mantuvo ante la expectativa de que la actividad económica repuntara, lo que no sucedió. Las proyecciones tampoco son alentadoras.

La merma en la actividad se debe a varios factores, entre los que se encuentran el pasado congelamiento del precio de los combustibles y el actual aplicado sobre las tarifas de gas y electricidad; la incertidumbre sobre el plan energético del próximo gobierno, y la sobreoferta de gas que se produce en los ocho meses más cálidos del año.

Ante esta situación, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa declaró el paro total de actividades por 24 horas a partir de ayer y hasta hoy, a las 12. “Otra vez los trabajadores se ven en una situación desesperada por el anuncio de al menos 600 despidos, que se suman a las 1500 suspensiones operadas tras las elecciones primarias de agosto pasado”, indicó en un comunicado el sindicato que lidera el senador Guillermo Pereyra.

La postura gremial

“Nada es más importante que el bienestar del trabajador y de su familia. Por eso también pedimos que se convoque de manera urgente a la Mesa de Vaca Muerta (Comisión Especial de Interpretación y Resolución de Conflictos), prevista en el artículo 33 del Convenio Colectivo de Trabajo, y al gobernador de la provincia del Neuquén para poner en marcha el mecanismo de resolución de conflictos previsto por ley”, agregó el gremio.

Por su parte, el Gobierno emitió un comunicado ayer sobre “el conflicto existente entre los trabajadores representados por el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa; el Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de Neuquén y Río Negro, y las empresas representadas por la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (Ceope)”.

“En el marco de este procedimiento conciliatorio, se intimó a las organizaciones gremiales mencionadas a dejar sin efecto toda medida de acción directa, y a las empresas representadas por dichas cámaras a retrotraer su situación a la existente con anterioridad al inicio del conflicto, dejando sin efecto cualquier tipo de medida”, señalaron en la cartera que conduce Dante Sica.

El año 2020 será uno de wait and see, es decir, de transición, para el sector energético, según anticipan las consultoras y las empresas. La parálisis comenzó en agosto pasado, cuando el Gobierno sorprendió a la industria con la decisión de decretar el congelamiento de los precios de los combustibles tras la devaluación que sobrevino a las PASO. Esta resolución finalizó hace dos semanas, pero aún quedan otras incomodidades que no permiten reactivar las inversiones: la imposibilidad de mover utilidades y el nulo acceso al financiamiento internacional.