Una vía eficaz para generar empleo

Enrique Lew

Mucho se habla sobre la flexibilización laboral, reforma laboral, sin que se detalle a qué se refiere, qué y cómo sería el cambio y a quién beneficiaría.
Vale la pena recordar que cuando se presentó en el Congreso de la Nación el proyecto de ley de contrato de trabajo, en 1974, el entonces ministro del área, Ricardo Otero, se refirió a la iniciativa como “una ley de los trabajadores, hecha por los trabajadores, para los trabajadores“, sin considerar en absoluto el concepto de solidaridad social ni el importante factor que juega el empleador. De este modo, abrió la puerta a una peligrosa litigiosidad en la materia, luego ampliada con el agregado de otras leyes que solo favorecieron el negocio de los abogados laboralistas.
Con esta ley vigente, se dejó sentado el espíritu de confrontación entre los contratantes, creyendo que el objetivo de los empleadores es despedir a sus trabajadores, como si fuera que las empresas pudieran funcionar sin personal.
La industria de la construcción es un posible modelo a analizar en materia de legislación laboral que acerque a las partes. Recién en 1980 se crearon el Fondo de Desempleo y el Registro Nacional de la Industria de la Construcción. Con la primera de las medidas, financiada por aportes de los empleadores, se reemplazaron el preaviso y el despido de la ley de contrato de trabajo, lo que permitió despedir sin penalidad alguna.
¿Hubo a partir de entonces una ola de despidos? Nada de eso. En esta industria trabaja más del 7 por ciento de la totalidad de trabajadores registrados, según estadísticas del Ministerio de Trabajo de la Nación de 2017. De este modo, se contrasta la idea de que si no existiera penalidad por despedir los empleadores harían recortes masivos en su planta laboral.
Esta modalidad rige la totalidad de las relaciones laborales en Brasil, con lo cual no hay confrontación entre empleado y empleador. Allí, disminuyó el desempleo, y las inversiones que recibió en 2017, según informó la Cepal, sumaron 78.929 millones de dólares, mientras que la Argentina recibió solamente 4229 millones, según el mismo informe.
Cuando se trata de la protección de los trabajadores y sus familias está demostrado que los seguros sociales, o el seguro de desempleo, los protegen superlativamente y al mismo tiempo eliminan toda confrontación entre empleado y empleador, requisito fundamental para el crecimiento económico, ya que ello permite el desarrollo de innumerables nuevos emprendimientos, con el consiguiente incremento en la oferta de empleos.
El pleno empleo es la base fundamental del desarrollo económico; genera mejores ingresos a los trabajadores, disminuye la cantidad de pobres, se incrementan los ingresos fiscales por el aumento de la actividad económica. De este modo, no haría falta ley alguna de “emergencia alimentaria”.
Los datos y estadísticas muestran que en dos países desarrollados, Estados Unidos y Dinamarca, donde funciona el seguro de desempleo, el nivel de desempleo es mínimo y los salarios son dos y tres veces más altos que los nuestros.
En esos países, donde no se agrede a los emprendedores, estos crean muchos nuevos emprendimientos con muchos nuevos empleos y generación de riqueza, base del desarrollo económico.
*Empresario, autor de Pleno empleo. La riqueza de las naciones y desarrollo económico.