Terminó el congelamiento y vuelven los aumentos en el precio de las naftas

Sofía Diamante

actualización. Las petroleras definían anoche el porcentaje de la primera suba, que se espera que sea de entre 5 y 6%; el próximo mes habrá nuevos ajustes, que llegarían al 11%
Ayer, ante la expectativa de aumento, los automovilistas se volcaron a las estaciones Fernando mas sobrio

Tras 90 días, finalizó hoy el congelamiento en el valor de los combustibles que aplicó el Gobierno luego del salto del tipo de cambio post- PASO. Anoche, al cierre de esta edición, las petroleras definían el porcentaje del incremento, que se espera sea de entre 5% y 6%.
Con el mercado liberado, YPF, que controla casi el 60% del despacho de combustibles, es la que fija la estrategia que luego toman todas las empresas del sector para cerrar la brecha del 17% que, según ellas, todavía quedó de diferencia con el precio de paridad de importación (lo que costaría la nafta si se importara) por el congelamiento.
“Nadie hará nada con los precios hasta que YPF no mueva. El contexto económico no da para que nadie se descalce y quede fuera del mercado”, dijeron a la nación en una de las marcas a la espera de que la petrolera con control estatal anuncie su aumento. En el sector no se espera que los próximos ajustes se apliquen de forma abrupta, si no escalonada. Así coinciden las tres compañías que dominan el mercado: YPF, Raízen (Shell) y Axion.
Pero hay algo claro: la brecha debería cerrarse antes de que asuma Alberto Fernández, ya que tanto el presidente electo como su equipo económico deslizaron que analizan aplicar un acuerdo de precios en los primeros seis meses o en un plazo aún mayor.
Las petroleras querrán anticiparse y cubrir las pérdidas que tuvieron en los últimos meses con valores en surtidor menores a sus costos, para no empezar el nuevo congelamiento con valores atrasados.
Con siete alzas en el año, los precios de las naftas aumentaron 27% en el acumulado hasta el fin del congelamiento, mucho menos que el 44% estimado de inflación para el mismo período. El año pasado, la variación de precios había sido al revés: los combustibles subieron 69% contra una inflación de 47,6%.
Ayer, los conductores se anticiparon a la expectativa de aumento y hubo larga filas de vehículos en las principales estaciones de servicio de la ciudad.
Según el último balance que presentó YPF, los volúmenes de nafta y diésel Infinia (su marca premium) cayeron 9,2% y 5,5%, respectivamente, en el trimestre pasado. La nafta súper se mantuvo casi constante porque absorbió en parte la caída de la demanda de la premium.
También la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (Fecra) coincidió en que la liberación del mercado “no significa que los consumidores tengan que pagar un aumento desmedido en los precios del surtidor”.
“La caída en las ventas en nuestras estaciones refleja que cualquier recomposición de precios -necesaria también para no desalentar las inversiones comprometidas en Vaca Muerta- debe ser gradual. El contexto político actual, inmerso en una etapa de transición entre un gobierno saliente y otro entrante, creemos que acentúa una vuelta a la normalidad de los precios de los combustibles en un clima de consenso de todos los protagonistas de la cadena productiva energética para no perjudicar al consumidor y a la actividad económica en su conjunto”, agregaron en un comunicado.
En el transcurso de los tres meses que duró el congelamiento, la Secretaría de Energía habilitó dos incrementos -de 4% y 5%- en los precios del surtidor. De esta forma se incrementó el valor del tipo de cambio fijado por el Gobierno para la venta de combustibles, que pasó así de los iniciales $45,19 a $51,77. Aun está lejos de los $59,70 a los que cerró ayer el dólar mayorista, que se toma de referencia en el sector.
En relación con el valor del barril, el Gobierno lo había fijado en US$59, también por debajo de los US$61,39 a los que cerró ayer el precio internacional del barril en la cotización del Brent.
En el último incremento, el Gobierno aprovechó además para aumentar los impuestos a los combustibles líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) en 6%, y para subir 8% el precio del bioetanol de maíz y biodiésel y 6% el bioetanol de caña. Para el mes que viene se esperan nuevos aumentos en los impuestos, por la actualización por la inflación acumulada del último trimestre, lo que generaría aun más presión sobre el precio de las naftas, que podría trepar otro 11%.
“Nos encarecen el producto y nos aumentan los impuestos. El margen para las petroleras sobre el 5% de aumento es mínimo”, se habían quejado en una de las petroleras.

DETRÁS DE LA INFLACIÓN
Con siete alzas en el año, los precios de las naftas aumentaron 27% en el acumulado hasta el fin del congelamiento, mucho menor al 44% estimado de inflación para el mismo período. El año pasado, la variación de precios había sido al revés: los combustibles subieron 69% contra una inflación de 47,6%.
I Según las empresas petroleras, los precios en surtidor quedaron atrasados 17% por el congelamiento aplicado.
I Las petroleras quieren cerrar la brecha antes de que asuma Alberto Fernández, ya que tanto el presidente electo como su equipo económico deslizaron que analizan aplicar un acuerdo de precios en los primeros seis meses o en un plazo aún mayor.