Sello Buen Diseño Una caja de herramientas para enfrentar la crisis

Fernanda Martínez

Obtener el Sello de Buen Diseño es una ventaja que toda producción argentina se precia de tener, sobre todo en tiempos de crisis. Se trata de una distinción oficial a productos que se destacan por su diseño innovador, tanto para la producción, como para la transformación de la industria. El impacto del diseño influye en el ciclo de vida del producto, el mercado, la competitividad empresarial y el desarrollo sustentable. El Sello surgió en 2011 para promover la incorporación de diseño como factor estratégico en todos los eslabones de la cadena productiva. Ya lleva 1.491 productos distinguidos. El reconocimiento, entonces, suma un valor necesario para el posicionamiento de una industria.
A fines de octubre se anunciaron los 278 seleccionados de la edición 2019 (Indumentaria, Mobiliario, Electrodomésticos, Accesorios, Luminarias, Vehículos, Productos para la salud, entre otros). El Sello surgió en 2011 como una herramienta que promueve la incorporación de diseño como factor estratégico presente en todos los eslabones de la cadena productiva. Ya lleva 1.491 productos distinguidos.

Si nos preguntamos por las oportunidades del diseño en la actualidad, la respuesta apunta al trabajo en red, donde participan muchos actores. “El diseño como herramienta -no solo disponible sino indispensable- tiene la oportunidad y la necesidad de ser más corporativo. Los profesionales y empresas que brindan servicios de diseño deben y necesitan unir sus esfuerzos para mostrar el impacto de lo que significa pensar estratégicamente las trayectorias empresariales desde un ADN de propuesta de valor, y también para redefinir los alcances disciplinarios, en función de posicionarse en espacios de toma de decisiones en clave multidisciplinar”, sostiene Beatriz Sauret, directora de Gestión de Diseño e Innovación Productiva en el Ministerio de Producción de La Nación.
Sauret subraya que, si bien las universidades se vienen transformando en tomo a los cambios de mercado y las nuevas reglas de juego, “las empresas no saben qué demandar a los servicios de diseño y estos últimos no terminan de definir su rol protagonista, en diálogo con una industria que deberá ser más dinámica rápidamente. Estas transformaciones no podrán lograr la aceleración ni el alcance necesario, si no se proyectan de manera colectiva”.
Facundo Amándola, del Estudio de diseño de interiores y mobiliario Ascolta, agrega que la Argentina tiene una ventaja competitiva a explotar aún más, con respecto a otras latitudes: los productos realizados a mano. “Esto genera una ventaja en comparación con productos industrializados de otros países. Lo hecho a mano es el ‘nuevo lujo’, dado que es irrepetible y que tiene un sello muy distintivo y menos globalizado. La tendencia en la región es la incorporación de diseñadores a los equipos”, afirma En tanto, hace hincapié en asumir el compromiso de generar un diseño democrático, apto y accesible para distintas personas. “Vivimos en una sociedad que cada vez valora más al diseño y debemos satisfacer sus necesidades con menos recursos económicos, sin sacrificar calidad. Para llegar a esta premisa es fundamental la unión: diseñadores trabajando en equipo, en alianzas creativas y el apoyo de las empresas al diseño latinoamericano”, subraya.
Si nos detenemos a evaluar los desafíos de la industria argentina a corto y mediano plazo, Sauret asume que el reto principal es la profesionalización de acciones vinculadas con el diseño y la innovación. “La meta será promover empresas más dinámicas que, con la tecnología disponible, logren llevar adelante productos relevantes, diferentes, que sean coherentes con las necesidades de sus usuarios, respetando el ambiente y económicamente viables y sostenibles. El desafío de nuestro entramado productivo será trabajar colectivamente para desatar trayectorias más aceleradas en tomo a la innovación, para luego especializarse y competir en mercados más específicos”, agrega.
Matías Ferreyra, diseñador de la empresa familiar de hornos, cocinasyanafes Luxor Gas asegura que a la hora de diseñar un producto nuevo miran hacia el mercado europeo. “El gran beneficio que tenemos, al comercializar a través de nuestros propios puntos de venta, es que podemos escuchar las opiniones del consumidor y de esta manera volcar al diseño todas las necesidades que nos plantean”, explica. Ferreyra ve a la innovación como la salida más importante en los momentos difíciles: el diseño puede mejorar la calidad, el impacto visual y muchas veces los costos.
Por otra parte, Hernán Ohashi, al frente de Nuyi, mobiliario y juegos infantiles, afirma que junto a su soda, Carolina Worcel, no esperan “el mejor momen- to” para trabajar. “Sabemos que la Argentina es inestable, pero tratamos de crecer lentamente, sobre bases sólidas. Elegimos seguir invirtiendo en el país y en lo que sabemos y amamos hacer. Lo que más nos sirve es capacitarnos. Emprender era un mundo nuevo y desconocido para nosotros, hay muchas cosas por aprender. Hay planes, como el Sello Buen Diseño, que ayudan, pero sería buenísimo poder acceder fácilmente a créditos y otras facilidades para crecer”, reflexiona Ohashi. En cuanto a los formatos de negocio que implementa Nuyi, existe un enfoque de ventas al público desde la tienda Online y presencia de la marca en diversas ferias.
En este sentido, el Sello realizó un acuerdo con Mercado Libre para participar con una tienda oficial en la plataformay aumentar la visibilización de los productos (hay más de 100 publicaciones). El catálogo, además, se puede consultar Online (sbd.produccion.gob.ar/es/productos/) y, entre otros beneficios, los diseñadores acceden a rondas de negocios y grupos exportadores.
Sauret se detiene a reflexionar sobre el gran talento argentino, que se plasma en servicios de diseño. Afirma que, si bien existen empresas que tienen una propuesta de valor muy interesante y definida, , también hay un entramado productivo que necesita transformarse en muchos aspectos, además de vincularse con herramientas que le permitan construir una propuesta relevante para el mundo actual. “El diseño, los servicios y los profesionales que tenemos en nuestro país, son piezas clave para dar esta transformación. Pero para ello deberemos trabaj ar fuertemente en la construcción de capacidades, tanto en la oferta de servicios como en la demanda de los mismos. Este último desafío deberá ser puesto en marcha por un equipo de actores: el área pública, la academia y los sectores gremiales y empresarios. Apuesto por la unión de todas estas partes que, incluso con diferencias, sepan aportar ideas complementarias. Actores que crucen y confluyan con universos académicos -privados y públicos- para transformar una matriz productiva que no funciona en el mundo actual”, concluye Sauret

“El principal beneficio y objetivo del Sello de Buen Diseño es armar una red, un entramado complejo de profesionales, empresas, instituciones, casas de estudio y más”, Beatriz Sauret.

sbd.produccion.gob.ar/home-sbd
objetosluminosos.com.ar
nuyi.com.ar
productosnuke.com.ar
seroelectric.com
luxorgas.com.ar
ascolta.design/es
rubenamsel.com
fol.com.ar

1 Poltrona Upan (Ascolta). Metal en acero texturado. Liviana visualmente, pero de gran resistencia estructural 2 ¡Viaja (Objetos Luminosos). Se produce uniendo un material blando (género) con un material rígido (MDF, metal o acrílico). 3 Estaca SLV (Rubén Amsel Lñghtiinig Group). Es única por su concepto y diseño, liviano y simple, que permite generar escenas integradas al paisaje. 4 Línea Retro (Luxor Gas). Modelo basado en cocinas de los años 50.5 Puesto de trabajo de peajista (Guillermo Folga- do para AUSA). Cabinas diseñadas para ofrecer al operario mayor comodidad en el desempeño de sus tareas. Están insonorizadas, calefaccionadas, poseen aire acondicionado y calienta pies. 6 Nuyi. Línea de muebles infantiles que combina el multilaminado de gua- tambú con goma eva de alta densidad. 7 Estufa Bahía (Ñuke). De 10.000 calorías, cuenta con un espacio de cocción envolvente que combina calefacción y horno para cocinar. 8 Auto eléctrico (Sero Electric). Estructura construida con aleaciones de aluminio de alta resistencia, y carrocería con película protectora UV.