Según Ferreres, la economía cayó 3% en octubre

Según el IGA-OJF, el proxy del nivel de actividad de Orlando Ferreres & Asociados, el nivel general de actividad registró una caída de 3% anual en octubre, acumulando, así, una contracción de 3,4% anual. Por su parte, la medición desestacionalizada del IGA-OJF observó una leve merma de 0,1% respecto del mes anterior.
“Durante octubre, la actividad continuó mostrándose aletargada, anotando la cuarta caída consecutiva luego de la recuperación fallida del segundo trimestre. Los sectores que más empujaron al índice al rojo en octubre fueron la intermediación financiera, la construcción, el comercio y la industria manufacturera”, dijeron desde Ferreres.
Agregaron: “Para los dos meses que quedan de 2019, marcados por la transición de Gobierno, no se espera que la situación cambie. La devaluación del peso, la imposición del cepo duro y la aceleración de la inflación no permitirán una recuperación de la actividad. En el mediano plazo, y pensando ya en el próximo Gobierno, aún reina cierta incertidumbre por la falta de definiciones de políticas y nombres para el equipo económico.
A partir de las primeras medidas que se adopten, comenzaremos a tener más certezas sobre el futuro de la actividad económica”, dijeron desde Ferreres.
El Indec El martes, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec mostró que, en septiembre, la economía cayó 2,1% interanual (-2,3% en 2019) y se retrajo, además, 1,6% menor contra agosto.
“No esperamos que la actividad encuentre un piso en lo que queda del año, aun cuando la estabilidad poselectoral del tipo de cambio pueda moderar la caída. Esperamos que la recesión se mantenga durante el cuarto trimestre”, dijeron, sin mucho optimismo, desde LCG. “ Esperamos una caída de la actividad del 3,2% anual en 2019, que dejaría un arrastre negativo 2,3 puntos para 2020”.
El año entrante, agregaron, “el piso de la recesión podrá encontrarse a partir de la reanimación del consumo privado, pero entendemos que será marginal y no sostenible en el tiempo”. Así lo explican: “La posibilidad de poner ‘dinero en el bolsillo de la gente’ se encuentra limitada en el plano fiscal, por la moderación que exigirá la restructuración amigable de la deuda y en el plano monetario, por el alto nivel de inflación del cual parte la nueva gestión”.
“El mercado de trabajo no sumará más gente y los salarios recién podrían crecer en términos reales hacia fines del próximo año. La ilusión monetaria en un contexto de estabilidad del tipo de cambio sería el factor principal en dar tracción al consumo”, agregaron desde LCG. Por otro lado, concluyeron, “un escenario de represión financiera (a partir del cepo ‘hard’) no brindará incentivos a la inversión. Y las exportaciones seguirán dependiendo de que la inflación no erosione desmedidamente la mejora de la competitividad alcanzada por la devaluación y de la recuperación de Brasil y la demanda mundial”.
Aun cuando pueda torcerse la trayectoria contractiva de la actividad en el primer semestre del 2020, dijeron, esperamos que en 2020 la actividad promedie un retroceso de 3,8% anual, un resultado que, en gran medida, “será explicado por el arrastre estadístico de 2019”.
“De cara a los próximos trimestres, esperamos que la actividad económica se mantenga deprimida.
La política fiscal seguirá siendo contractiva ante la falta de acceso al mercado mientras parece poco probable que los ingresos reales de las familias puedan recuperar terreno en este contexto”, dijeron, a su vez, desde Grupo SBS. “A su vez, el relajamiento de la política monetaria revivió el canal del crédito, pero esperamos que el deterioro de las condiciones financieras tenga un peso mucho mayor”, agregaron.
“Con todo, seguimos esperando que el PIB real caiga 3% en 2019, pero ahora proyectamos una contracción de 2% en 2020 (desde 1,75%) debido a un mayor arrastre estadístico (desde -0,2% a -0,8%) luego de las últimas revisiones que realizó Indec a las cifras de meses anteriores”, agregaron.

Paro de petroleros en Vaca Muerta Los trabajadores petroleros de Vaca Muerta dictaron ayer una medida de fuerza y, luego, el Ministerio de Trabajo de Nación estableció la conciliación obligatoria por 15 días. En las últimas horas, los trabajadores que realizan servicios en la industria hidrocarburífera temen que lleguen los primeros telegramas de despido. “Otra vez los trabajadores se ven en una situación desesperada por el anuncio de al menos 600 despidos, que se suman a las 1.500 suspensiones operadas tras las elecciones primarias de agosto pasado”, expresó el comunicado de prensa del Sindicato de Petroleros Privados. Desde las 12 de ayer, los trabajadores petroleros realizan un paro sin afectación a la producción. El Ministerio de Trabajo de Nación estableció la conciliación obligatoria por 15 días. El gremio solicitó que además se convoque de manera urgente a la mesa de Vaca Muerta y pidió al gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, que aplique los mecanismos para resolver el conflicto. “Schlumberger y San Antonio cursaron ayer entre 400 y 600 telegramas de despido en Neuquén en el marco del retroceso de la actividad tras el decreto que pesificó el precio del petróleo”, informó el portal EconoJournal.