Saldos de las tarjetas de crédito acumulan alza del 38,9% interanual

Son cada vez más los consumidores que deciden utilizar las tarjetas de crédito para realizar las compras. La situación de crisis y la falta de dinero efectivo circulando en las calles son dos factores importantes que influyen en la resolución, además de la búsqueda de promociones, descuentos y reintegros.
En este sentido, el saldo de las tarjetas de crédito creció por tercer mes consecutivo, alcanzando un incremento interanual del 38,9 por ciento.
Los datos fueron sistematizados en un informe del equipo de finanzas de First Capital Group, que además remarcó que las operatorias con el plástico registraron un saldo en octubre de 514.964 millones de pesos. Esto significó un aumento del 13,3 por ciento respecto al mes anterior.
Este segmento del mercado es el que explica una gran parte de la variación trimestral del total de préstamos, incrementándose en los últimos tres meses por un total acumulado del orden de los $ 98.493 millones equivalentes al 23,6%, señalaron desde la consultora.
Al tiempo que añadieron que este segmento del mercado es el que explica una gran parte de la variación trimestral del total de préstamos, incrementándose en los últimos tres meses por un total acumulado del orden de los 98.493 millones de pesos equivalentes al 23,6%.
En contraposición a las otras líneas de créditos utilizadas por las familias, esta operatoria persiste en una tendencia alcista. Sin dudas el origen de este comportamiento es la utilización del programa Ahora 12 por una parte de la población que de otra manera no se endeudaría. Estos consumidores están aprovechando pagar en cuotas fijas y sin interés en lugar de hacerlo al contado, explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
Préstamos
En cuanto a los préstamos, los economistas detallaron que en octubre, el saldo total de préstamos en pesos al sector privado alcanzó un nivel de 1.788.318 millones de pesos, representando una suba en los últimos 365 días de 209.307 millones de pesos.
Si bien en términos reales durante el último año acumula una notable baja, dado que la inflación supera el 50 por ciento en ese período, en los últimos 90 días dicha contracción comenzó a disminuir, especificaron.
En ese marco, desglosaron que los préstamos personales presentaron una leve disminución respecto al mes anterior, arrojando una caída del 0,2%.
De esta manera, el saldo bajó a 405.191 millones de pesos para el total acumulado, presentando un decrecimiento interanual del 4,1%, contra los 422.586 millones de pesos al cierre del mismo mes del año anterior.
Esta línea mantiene la tendencia declinante en términos absolutos y relativos en el último año, como prueba de ello podemos destacar que, durante los últimos 12 meses, solo dos presentaron guarismos positivos en términos nominales.
Esto se explica en la consistente política de restricción a las nuevas financiaciones, llevada adelante por las entidades financieras y a la falta de confianza en los consumidores, aseguró Barbero.
En tanto, sobre los créditos prendarios, desde la consultora evidenciaron que se presentó un saldo de la cartera a fines de octubre de 2019 de 82.813 millones de pesos, mostrando un retroceso del 17 por ciento, en comparación con la cartera a fines del mismo mes de 2018 de 99.762 millones de pesos.
La variación con respecto al saldo del mes anterior marcó una caída del 1,94 por ciento, continuando la tendencia evidenciada el último año.
Esta operatoria es la de mayor caída en los últimos 12 meses: muchos factores negativos inciden en esta tendencia a la baja, como el aumento del valor de los rodados, el aumento de la tasa de interés, la desaparición de las operaciones a plazos superiores a los 24 meses, la retirada de los Bancos de este circuito y la desconfianza del consumidor, aseguró el socio de la consultora.
En cuanto a los préstamos en dólares, respecto del mes pasado han tenido una caída del 11,5 por ciento, presentando una disminución interanual del 24 por ciento. Las nuevas restricciones de acceso al mercado cambiario han contribuido a que la baja en estas operaciones se profundice.
En este sentido, el 77,8 por ciento del total de la deuda en moneda extranjera sigue siendo la línea de comerciales, ya que la financiación en dólares está sujeta a empresas que puedan originar ingresos en divisas.
La baja de los depósitos en dólares ha obligado a las entidades financieras a restringir las nuevas operaciones en divisas priorizando la liquidez por sobre la rentabilidad.
De acuerdo a lo que indica el informe, la operatoria de la tarjeta de crédito se ha visto desvirtuada por los límites impuestos a la compra de moneda extranjera por parte del público: muchos consumidores vieron en el plástico una alternativa para llegar a las divisas que no se podían obtener en las ventanillas de los bancos.