No hubo acuerdo paritario y los ferroviarios decidieron el alerta y sesión permanente

Los cuatro sindicatos ferroviarios decidieron hoy el estado de “alerta y sesión permanente” ante “un nuevo fracaso de las negociaciones paritarias” con las empresas de la actividad, luego de un encuentro en el Ministerio de Producción y Trabajo, informaron los gremios.
Los dirigentes se reunieron hoy en esa cartera de Estado con los funcionarios del Ministerio de Transporte y de las firmas Sofse, Adifse, BCyL (Líneas Belgrano Cargas, San Martín y Urquiza) y Dechaf, pero no hubo avances en las negociaciones para actualizar “el poder adquisitivo de los trabajadores respecto de los índices inflacionarios”, afirmaron.
Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Omar Maturano (La Fraternidad), José Silva (Jerárquicos) y Enrique Maigua (Señaleros), explicaron que Producción y Trabajo determinó una nueva audiencia para el 19 de noviembre, aunque se convino continuar las reuniones por fuera de esa cartera de Estado en procura de “la concreción del acuerdo definitivo”.
Sin embargo y, luego de meses de negociaciones, los cuatro gremios decidieron el estado de “alerta y sesión permanente” y señalaron que continuarán el diálogo con otras empresas, a la vez que convocaron a “la unidad” de la totalidad de los trabajadores, según se informó a la prensa.
Los sindicatos exigen un acuerdo salarial definitivo para las paritarias del período abril 2019-marzo 2020, luego de que en septiembre convinieron el pago de una suma no remunerativa extraordinaria y por única vez equivalente al 6,50 por ciento del haber total bruto conformado (incluyendo viáticos) sobre las escalas vigentes ese mes.
Sindicalistas y empresarios acordaron entonces retomar las reuniones a partir de la publicación del Indice de Precios al Consumidor (IPC) por parte del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) de septiembre último para continuar las paritarias.
“Hubo varios encuentros privados, pero la propuesta salarial de los empleadores fue por demás exigua y se ubicó lejos de las demandas sindicales y, por lo tanto, rechazada. Por ello, el 31 de octubre se decidió un plan de lucha con asambleas, a fin de informar a los trabajadores sobre el estado de las negociaciones.