Moyano ratificó un secreto a voces: confirmó asistencia a la CGT para recibir a Alberto

Luis Autalan y Luciano Bugner

El frente moyanista mantiene serias divergencias con el núcleo dialoguista de Azopardo. El regreso de la CTA está lejos de iniciar el tiempo de descongelamiento
En la sede de SMATA el camionero Hugo Moyano ratificó un secreto a voces: dirá presente el viernes en Azopardo y con él el bloque sindical enrolado en el Fresimona. La ocasión amerita alta concurrencia por la visita del presidente electo Alberto Fernández. Con alineamiento pautado la central obrera presentará a más de 90 dirigentes sindicales que vislumbran el primer paso formal para concretar en conjunto una agenda de cara al futuro. “La flexibilización laboral en Argentina jamás va a pasar”, refrendaron a BAE Negocios en la sede de los mecánicos, aunque el tamiz más fino se vislumbra en que cualquier modificación de convenios no tendrá simetría con la “salvaje” flexibilización que se impuso en Brasil sin ningún rango de casualidad.

Este miércoles con el mécánico en jefe Ricardo Pignanelli como anfitrión Moyano, el canillita Omar Plaini, Juan Pablo Brey (aeronavegantes), Horacio Valdés (vidrios) entre otros se ratificó la decisión de estar presentes en el plenario que cerrará Alberto Fernández junto a gobernadores e intendentes del conurbano. “Vamos a ir pero sin renunciar a nuestras banderas. Tenemos la idea de que hay que renovar la conducción de la CGT“, enfatizaron desde el Fresimona.

Otras fuentes, más cautas, aceptaron que la energía y optimismo tiene límites formales ya que “al no formar parte del Consejo no podemos pedir mucho. Escucharemos y después debatiremos internamente”. Sin ser considerada cuestión de alto voltaje pero con algún rincón en la agenda, el regreso de la CTA Hugo Yasky a la CGT si bien no está freezada, lejos está de iniciar el tiempo de descongelamiento. Si dependiera de varias organizaciones con peso en Azopardo, tal alternativa sería considerada recién en 2030.

Como lo anticipó la semana pasada este medio, será durante este jueves la cita en UPCN, para que la denominada “mesa chica” suba un escanio para ser considerada “ampliada” con un sillón para el bancario Sergio Palazzo. El jefe de la AB, de extracción radical, tampoco integra el consejo directivo.

En las falanges de la díáspora cegetista hay algunas coincidencias, entre ellas que Alberto Fernández ya está ejercitando la recepción de una herencia que pesa y no en oro o reservas sino en toneladas de zonas económicas, laborales y salariales arrasadas. Empero si bien la “difícil situación” hizo que Andrés Rodríguez (UPCN) ofreciera certezas de que no habría pedido formal por sumas extraordinarias o bonos de fin de año en su puja los sindicatos tendrán la no sencilla tarea de buscar algún analgésico monetario a los salarios y poder adquisitivo fulminados por la inflación/recesión. De hecho el Sindicato Trabajadores Viales y Afines (liderado por Graciela Aleñá) se apresta a denunciar que “el gobierno profundizó la grave situación luego de anunciar que no abonará una deuda salarial ya reconocida por las protestas”. También la Confederación Argentina del Transporte (CATT), con los ferroviarios bajo conciliación obligatoria y alta tensión en sindicatos claves, podrían sentar postura nada protocolar en las próximas horas.

Por último el regreso del Ministerio de Trabajo, hoy devenido en secretaría, es cuestión de alto impacto en la CGT, lo cual se revela en el “interés” e intentos de “lobby” para posicionar candidatos afines a determinados sectores. Aunque tampoco es secreto a esta altura que el doctor Claudio Moroni goza de buena salud, valoración de prestigio y CV óptimo para asumir el 10 de diciembre según consideran las esferas que deciden hoy y decidirán todavía más cuando Mauricio Macri se despida de la Rosada.