Los desafíos del próximo secretario de Producción en la ciudad con mayor desempleo

Fernando Muro, que asumirá el próximo 10 de diciembre, habló con LA CAPITAL sobre las urgencias que deberá enfrentar el gobierno encabezado por Guillermo Montenegro. Diversidad productiva y esfuerzo colectivo.
-¿Cuál es el mayor desafío al asumir en la Secretaría de Producción?
-Mar del Plata tiene diferentes grados de complejidades, hay cosas que hay que atenderlas de manera urgente y otras a mediano y largo plazo. Producción es un área clave que hasta el momento no se ve reflejado dentro de la estructura municipal. Tenemos muchísimos problemas en el sistema productivo, que tienen que ver con formación, con capacitación, con competitividad de las empresas, y todo repercute en variables, como ventas o desempleo.
-¿Ese es el tema más urgente?
-El desempleo es crucial y atraviesa a todo el país. Mar del Plata no está aislada, la macroeconomía te marca el nivel de actividad económica y hace 8 o 9 años que Argentina no crece. La ciudad tiene más dificultades para reducir ese índice, lo que no quiere decir que no puede, y siempre está en tensión, con los distintos sectores en puja. El desempleo está en los niveles más altos históricos y hay que trabajar un montón de acciones para que se acomode. Es un trabajo de todos, no de un funcionario o un intendente, y todos tenemos que colaborar: cámaras, empresas, sindicatos, personas. Hoy hablaban del precio de la banana, que viene desde Ecuador, comamos frutillas que están acá.
-Muchos hablan de la burocracia municipal para habilitar un comercio. ¿Es tan así?
-Es complicado, el flujo de información y los pasos a seguir son largos. Vamos a trabajar en eso, hoy el promedio para conseguir la habilitación comercial es de 90 días. Guillermo (Montenegro) pidió tres cosas: simplificar el Estado para que sea más fácil poder emprender, mucho trabajo en el cinturón frutihortícola, dónde trabaja mucha gente y en Batán el desarrollo productivo es muy potente, y retomar la economía del conocimiento, las TIC´s, que son clave para Mar del Plata. Son una industria incipiente y muy fuerte.
Recalculando
-¿Había todo un proyecto con ese sector que quedó trunco?
-Se había iniciado un proyecto integral, con financiación del Banco Interamericano. Vamos a retomarlo, tienen mucha potencia institucional con Aticma, ese proyecto contemplaba la capacitación en programación desde jardín de infantes. Mar del Plata tiene diez escuelas de capacitación propia, más las universidades. Hoy las empresas no llegan a conseguir los programadores que necesitan, lo cual es una paradoja en una ciudad con alto índice de desocupación. Es una industria limpia, sin contaminación, con sueldos altos, gran potencial crecimiento y genera divisas. Es todo bueno.
-Se habla de la pesca, de la industria, del turismo, de las TIC´s, del cordón frutihortícola. ¿Mar del Plata tiene un perfil productivo determinado?
-Mar del Plata es súper diversa en su matriz productiva. Pesca, industria diversas ramas, comercio, turismo, servicios financieros e inmobiliarios, sistemas logísticos.
-¿Esa diversidad es positiva o no?
-Es muy positivo porque hay muchas oportunidades, Mar del Plata es una tierra de oportunidades. Hay que ampliar el espectro. El tema del desempleo es consecuencia de un sistema que no trabaja en un forma óptima, podemos adecuar ese índice a una zona más de confort. Es una ciudad muy deseada, a la gente le encanta venir, a los profesionales radicarse acá. Eso incrementa la cantidad de gente que genera trabajo.
-¿Cómo está la situación en el Parque Industrial?
-Hay un un proyecto de ampliación que avanzó, hay cuestiones de infraestructura y lo del gas va en camino a resolverse.
Optimismo
-Sé que no es su área específica, pero ¿qué perspectivas tienen para la temporada de verano?
-Mar del Plata tiene características especiales de turismo que hacen pensar que vamos a tener una temporada positiva. Tuvimos un último fin de semana largo prometedor y el dólar muy caro incentiva a hacer turismo local. La ciudad es un referente en turismo y la expectativa es positiva con ofertas para todos los segmentos.
También es una oportunidad para que los productores locales hagan conocer la oferta local.
-¿Por qué aceptó el ofrecimiento de Guillermo Montenegro?
-Estoy vinculado al tema de producción desde hace bastante, amo esta ciudad maravillosa con gente de primera, con gente que emprende e invierte y eso me seduce. ¿Cómo no voy a poner mi esfuerzo para luchar por mi ciudad? El desafío es muy lindo, quiero a esta ciudad y quiero que todos luchemos para sacarla adelante. Voy a poner todo mi esfuerzo para revertir lo que está mal. Es un trabajo mancomunado, todos tenemos que colaborar: gremios, alumnos, empresas. Hay que luchar porque no existen esfuerzos únicos ni cruzadas personales, ya lo vimos. Tampoco la solución viene de afuera. Hay que generar consenso para sacar esto adelante, hay que lograr acuerdos para empoderar a los actores. La solución la tenemos nosotros.
-¿El Estado municipal está sobredimensionado?
-A comparación de otros municipios no lo está. Mar del Plata tiene un millón de habitantes. La sobredimensión no tiene que ver con la cantidad de gente sino con la eficacia, que esa gente sirva para cumplir el objetivo que querés. Y la eficiencia es alcanzar el objetivo con la menor cantidad de recursos posible, ahí hay que laburar. Nos falta transformación municipal, hay que agilizar los procesos.
Su trayectoria
Fernando Muro es licenciado en Economía por la Universidad Nacional de Mar del Plata y cursó un posgrado en Finanzas en la Universidad Torcuato Di Tella.
Es especialista en desarrollo productivo local, planificación estratégica y desarrollo e implementación de proyectos.
Recientemente se desempeñó como director de Coordinación Territorial del Ministerio de Producción de la Nación y estuvo a cargo de la Casa de la Producción de Mar del Plata. Anteriormente fue director de Desarrollo local del municipio de General Pueyrredon y gerente de la Agencia de Desarrollo de Mar del Plata, además, de coordinar institucionalmente el Plan Estratégico Mar del Plata y Batán.