Las automotrices piden medidas para reactivar las ventas

Gabriela Origlia
En los meses de verano, la industria automotriz seguirá a media máquina. A las vacaciones se suma la continuidad de las suspensiones o reducciones de turnos de los últimos tiempos por la caída del mercado. El acuerdo de estabilidad laboral firmado por la mayoría de las terminales con el Smata es-según el gremio– lo que hoy frena los despidos. En tanto, en las firmas insistieron en la necesidad de reducir retenciones y aumentar reintegros a las exportaciones, además de reducir costos de logística y desarrollar, entre el sector público y el privado, medidas para promover el mercado interno.
En septiembre, la industria automotriz registró un nivel de uso de la capacidad instalada de 37,4%. El mercado doméstico terminará en torno a las 450.000 unidades vendidas, con una caída interanual de más del 40%; se producirán unas 300.000 unidades (30% menos que en 2018) y se exportarán unas 240.000 (la baja rondará el 15%).
El presidente de Fiat Chrysler Automobile (FCA), Cristiano Rattazzi, dijo que el sector tiene “muchas dudas” a futuro. “Reaparecieron las retenciones a las exportaciones cuando esperaba que desaparecieran para siempre y anuncian que pondrán aún más”. Diego Prado, director de Asuntos Corporativos de Toyota, afirmó a la nación que la producción de la terminal bajó cerca de 30% interanual y que la mejora de alrededor de 10% en las exportaciones les permitió “compensar en parte esa caída”. Los 5200 operarios (sobre un total de 6200) de la terminal de Zárate trabajan sin suspensiones, pero sí se cancelaron horas extras.
“No esperamos para 2020 cambios significativos en el mercado doméstico; hay mucha incertidumbre y variables fuera de nuestro control. En materia de producción y exportación apostamos a generar más oportunidades en destinos que andan bien, como Colombia, Perú y Centroamérica, y que compensan a Chile y Bolivia, donde también hay signos de interrogación”, agregó Prado.
En el grupo PSA (Peugeot-Citroén) indicaron que 2020 será “desafiante” por el contexto macroeconómico adverso, que “requerirá un permanente monito- reo y análisis, que permitan desarrollar e instrumentar diferentes medidas que posibiliten la recuperación”. Entienden que el punto de partida es la estabilización del tipo de cambio y atacar la inflación “para finalmente tener tasas adecuadas para el normal funcionamiento de la economía”.
También mencionaron que se debe continuar trabajando en materia tributaria, para “reducir la elevada carga”. En esa línea, señalaron que se debe continuar con el desarrollo de nuevos mercados y la profundización en aquellos con los que ya hay acuerdos “para incrementar tanto la producción como la generación de divisas”. Al mismo tiempo, remarcaron la necesidad de eliminar las retenciones e incrementar los reintegros.
Días atrás, la planta de Iveco comunicó a sus proveedores que parará cinco meses, hasta abril. Tiene un stock acumulado de unas 1500 unidades y la decisión de empezar a fabricar camiones con GNC como combustible quedó a mitad de camino como alternativa de reactivación porque, en paralelo al anuncio de la empresa, el Gobierno redujo entre 30 y 33 puntos porcentuales los aranceles de importaciones para estos modelos.
General Motors, por su parte, mantendrá en su terminal de General Alvear (Rosario) su plan de suspensiones rotativas de 355 empleados hasta febrero, y en diciembre serán las vacaciones. El programa se acordó con el Smata en septiembre. Voceros de la empresa indicaron a este diario que para 2020 esperan un volumen similar al de este año, de alrededor de 450.000 unidades totales.
Marcelo Barros, secretario general de Smata Rosario, indicó que se logró que las suspensiones sean “rotativas”, además de las vacaciones para el mes próximo. “Se bajó la producción de 28 a 18 unidades por hora; esperamos que en febrero mejore, porque se retomaría la producción del Chevrolet Cruze y de otro modelo nuevo”. En General Alvear trabajan 1400 personas.
En el caso de Renault Argentina, desde comienzos de octubre trabaja en un turno de seis horas; los operarios suspendidos cobran el 70% de sus salarios. La planta de Santa Isabel emplea a unos 2700 operarios, alrededor del 10% ingresa en el esquema de suspensiones. En la terminal confirmaron que las vacaciones serán entre el 9 de diciembre y el 6 de enero. En breve, la marca presentará el restyling del Sandero, el Sandero Stepway y el Logan, las tres unidades que se producen en Santa Isabel.
Este mes las instalaciones de FCA en Ferreyra repuntaron respecto de los períodos anteriores, ya que los operarios están trabajando nueve días. En diciembre se hacen menos carrocerías por lo que técnicamente se llama “vaciado de línea” para tareas de mantenimiento. Las vacaciones serán entre el 16 de diciembre y el mismo día de enero.
En Ford prefirieron no dar detalles sobre los próximos meses, mientras que la terminal de Volkswagen en Córdoba -fabrican cajas de cambio- está trabajando bien, en tres turnos de lunes a viernes. Exportan la producción y tendrán continuidad en el verano.
En PSA insisten en que la “transformación” de la planta de El Palomar constituyó “un punto de partida para poder alojar un nuevo producto al nivel de las plantas más eficientes del mundo”. Producirán sobre una nueva plataforma que es la referente del grupo a nivel mundial. “Tendremos también un producto que será lanzado prácticamente en simultáneo en nuestras plantas más modernas. La apuesta fue muy fuerte y las expectativas también lo son”, afirmaron voceros de la empresa.
Eduardo Borri, presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos en Córdoba, señaló que, medido por días trabajados en las terminales, “el panorama es muy crítico e impacta en toda la cadena. Ya se perdieron puestos de trabajo, hay procedimientos preventivos de crisis, se solicitaron Repro. Las empresas no tienen cómo responder, por ejemplo, al pedido del bono de fin de año de la Unión Obrera Metalúrgica”.