Luego de las PASO, la actividad económica cayó 3,8% en agosto

Sofía Diamante

La devaluación impactó de lleno en la economía, que había tenido una pequeña reactivación en los meses previos
Luego de crecer en mayo, junio y julio, la actividad económica cayó 3,8% en agosto, en relación con el mismo mes del año pasado. Además, tuvo una contracción de 1% respecto del mes anterior en términos desestacionalizados y en 2019 acumula una caída de 2,3%, según el estimador mensual de actividad económica (EMAE) que publica el Indec.

El dato de agosto es el peor desde marzo de este año, cuando la actividad cayó 7% de forma interanual. Sin embargo, en ese entonces la base de comparación todavía era baja, ya que no había comenzado la crisis cambiaria de abril de 2018 y la economía crecía.

En los últimos meses, antes de las PASO, la actividad económica venía mostrando pequeños índices de crecimiento, pero el aumento del 25% que tuvo el tipo de cambio luego de las elecciones primarias aceleró la inflación y volvió a hundir la tímida recuperación.

Entre los sectores que más se contrajeron estuvieron intermediación financiera (-16,4%); comercio mayorista, minorista y reparaciones (-8,8%); industria manufacturera (-6,6%); construcción (-4,6%); electricidad, gas y agua (-3%); hoteles y restaurantes (-2,1%), y pesca (-1,1%).

En tanto, tuvieron crecimiento agricultura, ganadería, caza y silvicultura (6,5%); explotación de minas y canteras (3,8%); transporte y comunicaciones (1,5%); enseñanza (0,6%), y servicios sociales y de salud (0,2%).

“Como se había anticipado, la actividad (serie con ajuste estacional) devolvió durante agosto prácticamente todo el rebote que había redondeado en meses previos y quedó apenas arriba del mínimo de noviembre de 2018. Probablemente, en el índice de septiembre volvamos a estar en esos niveles”, dijo Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma.

“De cara a septiembre, vale la pena resaltar que despachos de cemento cayó 6,7%; producción automotriz, -25,7%; ventas a concesionarios de autos: -37%; producción de acero crudo, -6,6%, e importaciones de bienes y servicios, -8,3%”, agregó el economista.

Una familia tipo necesita $34.785 para no ser pobre

Una familia tipo –conformada por dos adultos y dos niños–necesitó en septiembre $34.785 para no caer bajo la línea de pobreza y $13.914 para poder comprar los alimentos básicos y no entrar dentro del registro de indigente, según el indec. la canasta básica total, que traza la frontera con la pobreza, aumentó 5,4% en el mes y 54,2% interanual; es decir, $1771,53 de agosto a septiembre. la canasta básica alimentaria, en tanto, registró una suba del 4,9% en septiembre con respecto al mes anterior y del 53,6% en la comparación con el mismo mes de 2018. en concreto, creció $655 en el último mes y $4854,39 en un año.

Por su parte, Melisa Sala, de la consultora LCG, indicó: “Con el brote cambiario de esta última semana previa a las elecciones generales difícilmente puedan moderarse los ánimos y revertir la tendencia a la baja que viene registrando la economía. No esperamos que la actividad encuentre un piso en lo que queda del año, por lo que estimamos que la recesión se mantenga durante el cuarto trimestre también”.

En la consultora proyectan una caída de la actividad del 3,4% anual en 2019, que dejaría un arrastre de tres puntos porcentuales para el año próximo.

“La convergencia de las cuentas públicas, que demandará la necesidad de reestructurar la deuda pública de una manera ‘amigable’, restará impulso fiscal. El consumo privado podrá traccionar algo a partir de una recuperación de los ingresos, pero esto será solo en el margen. El mercado de trabajo no sumará más gente y los salarios recién podrían crecer en términos reales hacia fines del próximo año. Por otro lado, la tracción de las exportaciones será sensiblemente menor a la de este año después de dejar atrás el efecto de la sequía”, concluyó Sala.