Ley de góndolas y carga impositiva, dos frenos para un plan alimenticio

Carlos Boyadjian

En plena campaña electoral el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, lanzó su propuesta para acabar con el hambre en Argentina y sacudió el tablero empresarial, que parecía encolumnarse, de hecho más que en las declaraciones públicas, detrás de su espacio.
Alberto Fernández comenzó a abrir el juego hacia la industria de alimentos y bebidas en la visita que hizo a la UIA el pasado 2 de octubre. La estrategia continuará mañana en Copal, la cámara que representa al sector, en el almuerzo al que asistirá el diputado nacional Daniel Arroyo, referente del espacio kirchnerista en temas sociales.
“Lo primero que hay que reperfilar son los precios de la canasta básica argentina, para que todos tengan acceso” a esos alimentos, señaló Fernández durante el lanzamiento del Plan Argentina sin Hambre. El foco del plan está en la suba de precios en los últimos meses. “No es pasible que en el país del trigo y de las vacas, el pan y la leche no paren de subir y falten en la mesa de los argentinos” aseveró.
Según pudo saber El Cronista, el plan distingue entre acciones urgentes, locales y estructurales, entre los que se destacan mejorar la alimentación y nutrición, bajar el precio de los alimentos, romper el círculo de hambre- exclusión-pobreza, e imple* mentar un sistema de alimentación sustentable de la producción hasta el consumo.
Propone también la creación de un Observatorio In- terdisciplinario “Argentina Sin Hambre” para monitorear los avances del plan y un espacio de articulación entre Estado nacional, provincias y municipios.
Pero el punto neurálgico del plan es garantizar el acceso a la canasta básica de alimentos. Algunas medidas urgentes apuntan a regular los precios de la Canasta Básica de Alimentos, implementar por ley el Programa Precios Cuidados, fortalecer y ampliar la Tarjeta de Alimentación e instrumentar una nueva Canasta Básica de Alimentos Saludables.
Además, se devolverá el IVA a familias vulnerables para bienes de la canasta básica de alimentos, con foco en beneficiarios de AUH y Asignación por Embarazo, pensiones y jubilaciones mínimas.
También incluye el compre estatal a productores de la economía social y agricultura familiar y el impulso a una ley de góndolas. “Hay dos proyectos de ley de góndolas. ¿Por qué no los podemos empezar a trabajar ya, por qué tenemos que esperar hasta el 10 de diciembre?”, cuestionó Fernández.
Desde el sector empresarial esperan detalles del plan en la reunión del jueves en Copal. “Acompañamos el objetivo general y la búsqueda de las mejoras, pero necesitamos ver la apertura de los temas”, señaló Daniel Funes de Rioja, titular de Copal.
Un sondeo entre fuentes empresariales deja ver “temas en los que hay visiones compartidas”, pero no todas son coincidencias. La ley de góndolas es un tema que tuvo fuerte oposición de los empresarios y la tendrá también ahora, bajo el argumento que ya hay leyes que regulan el mercado (Defensa de la Competencia y del Consumidor, por caso).
“La eliminación del IVA sobre alimentos es un buen camino”, señaló una fuente empresarial. Pero hay discrepancias sobre la visión sobre los aumentos de precios. “Cuando hablamos de los costos hay que tener en cuenta que el 40% del precio de los alimentos y el 50% en bebidas son impuestos”, estimó otra fuente sectorial.